17 de noviembre: Presentación de Al compás literario del tango

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Entrevista en Sexto Continente sobre Al compás literario del tango

En Sexto Continente me entrevistan. Aquí puede leerse:

http://www.sextocontinente.info/2017/11/al-compas-literario-del-tango-de-manuel.html

Llega a las librerías de toda España el libro “Al compás literario del Tango”, de Manuel Guerrero Cabrera (Editorial Cuadernos del Laberinto. 2017. Madrid) en donde se recogen seis estudios en los que se habla de la poesía de Rubén Darío en las letras de Enrique Cadícamo, de las milonguitas, de las parodias de textos literarios convertidas en tangos, de Mi noche triste (considerado el primer tango-canción), de Discépolo y de Homero Expósito, entre otros asuntos. Junto a estos seis ensayos se publican cinco breves artículos sobre la relación del tango con Federico García Lorca, Horacio Ferrer u Horacio Salgán, entre otros nombres. 

Hemos podido charlar con el autor, el andaluz Manuel Guerrero Cabrera (Lucena, 1980) quien de primera mano nos explica el proceso de trabajo y las peculiaridades de este ensayo profundo y ameno.

Este lunes, 6 de noviembre, llega a las librerías de toda España su nuevo libro titulado Al compás literario del tango, que recopila seis estudios en los que se habla de la poesía de Rubén Darío en las letras de Enrique Cadícamo, de las milonguitas, de las parodias de textos literarios convertidas en tangos, de Mi noche triste (considerado el primer tango-canción), de Discépolo y de Homero Expósito, entre otros asuntos. Junto a estos seis ensayos se publican cinco breves artículos sobre la relación del tango con Federico García Lorca, Horacio Ferrer u Horacio Salgán, entre otros nombres. ¿Cuál es la idea principal que quiere transmitir con la publicación de este libro?

Cada estudio del libro transmite una idea distinta, así, por ejemplo, en el de Darío y Cadícamo indico que el Modernismo pervive en algunas letras del tango, o en el de las milonguitas refiero cómo estas mujeres evolucionan desde las letras que las desdeñan moralmente por haber decidido por propia voluntad abandonar el núcleo familiar y llevar una vida nocturna en casas de baile o cabarets (en tangos como Flor de fango o Ivette) hasta que logra la admiración (Malena) pasando por la literatura (Griseta) y la realidad de la miseria (Santa Milonguita). No obstante, el conjunto puede presentar una idea firme de que en las letras de tango hay elementos claramente literarios y de que esta música popular no prescinde lo culto.

Anteriormente ya había profundizado en el tango con Tango. Bailando con la literatura (Moreno Mejías, 2009) ¿Cómo surgió esta fascinación por esta música? 

Allá por 1999, con motivo de escribirle en una carta (entonces aún escribíamos cartas) mis gustos musicales, una chica me recomendó que escuchara a Carlos Gardel, porque podría gustarme. Y acertó. En aquellos años no era tan sencillo conseguir la música que querías, salvo que la compraras o alguien de tu entorno lo hiciera, así que me compré un disco compacto recopilatorio de los llamados de serie media en Córdoba –donde residía como universitario. Recuerdo que la primera vez que escuché Cuesta abajoEl día que me quieras o Caminito en la voz de Gardel, encontré en estos tangos evocaciones modernistas. Y desde entonces me aficioné a escucharlo, tanto es así que en un par de exámenes, al fallarme la memoria sobre el contenido de ciertos poetas de influencia modernista, escribí sobre las letras de tango. Aprobé, por cierto.

El prólogo de Al compás literario del tango está escrito por Ariel Carrizo Pacheco, compositor y experto en tango y discípulo de don Enrique Cadícamo ¿Cómo se conocieron?

 A Ariel le estoy muy agradecido de que haya firmado este fantástico prólogo a mi modesta obra, por ser una persona con sabiduría e importancia dentro del mundo del tango; además, contar con una persona que estuvo tan vinculada a don Enrique Cadícamo, uno de los grandes autores del tango, me ha dado confianza. En verdad, Ariel y yo nos pusimos en contacto mediante Facebook hace unos cinco años y, desde entonces, hemos compartido impresiones sobre nuestros artículos y el tango; espero conocerlo en persona en cuanto la fortuna me permita visitar Argentina de nuevo.

A lo largo del libro aparecen datos curiosísimos sobre la relación del tango y la literatura, por ejemplo como el primero plagiaba literalmente los poemas de Rubén Darío; o bien el tema de las milonguitas o la imagen femenina tan negativa en sus letras. Logra, en todo el ensayo, que el lector encuentre los textos amenísimos con la gran riqueza de anécdotas y datos que aporta. ¿Cómo ha sido el proceso de documentación?

 Muchas gracias por las palabras acerca de mis escritos. Para Tango. Bailando con la literatura, mi libro anterior de esta temática, conseguí localizar y verificar un buen número de fuentes fiables, porque sobre tango hay muchos libros y aún más artículos en Internet que copian literal o casi literalmente lo que otros autores ya habían escrito, apropiándose de ello sin más, al no citar ninguna referencia; así que para Al compás literario del tango ha sido más sencillo la búsqueda de la información. En mi último viaje a Argentina y a Uruguay, me hice con un buen surtido de libros que no lograba encontrar en España (incluida una joyita como la primera edición de El tango: su historia y evolución de Horacio Ferrer publicada en la editorial Peña Lillo) y algunos más recientes los pude conseguir por Internet.

Además es usted poeta y dirige un programa de literatura en la radio y participa en revistas. ¿Es la literatura su gran pasión?

 Nunca me he planteado si es mi gran pasión, porque tengo varias y la literatura es una de ellas.

¿Cómo fue su encuentro con Buenos Aires? 

El primero fue en julio de 2007. Allí era invierno, la ciudad estaba envuelta en una densa niebla, pero por lo general y, pese a las advertencias de amistades argentinas, la ciudad fue acogedora y siempre dábamos con alguien cuyo abuelo, abuela, padre o madre habían sido españoles. Un amigo tanguero (Ángel Mario Herreros, al que saludo desde estas líneas) me llevó a sitios emblemáticos del tango (Café de los Angelitos, el barrio de Pompeya, el Viejo Almacén…) o de la ciudad (Los 36 billares, Café Tortoni…) y a varias milongas, me explicaba los códigos, me contaba anécdotas e íbamos a escuchar a orquestas típicas. En la ciudad el tango está muy presente y forma parte de su atractivo, tanto para el turismo como para cualquier persona de allí. Y luego me fascinaron las librerías de la calle Corrientes, a las que dedicaba horas y horas perdido en sus pasillos y estanterías. La segunda vez que fui, le dediqué una semana a Montevideo, porque el tango no es exclusivo de Buenos Aires, sino que pertenece al Río de la Plata; es más, en Montevideo se estrenó en 1916 (quizá antes, pero se acepta esta fecha) La cumparsita, el tango más conocido, más difundido y más grabado; Montevideo es una ciudad muy amable, menos agresiva en el turismo, con muchas librerías de segunda mano llenas de volúmenes del siglo XIX (a muy buen precio para un español), y con una comida excelente.

¿Qué posee el tango que no tiene otro tipo de música?

Quizá, uno de los factores que le diferencien de otros estilos musicales es su voluntad de pervivencia, de adaptarse a los tiempos y las historias que le rodean más allá de lo propiamente musical. Sus orígenes están llenos de mitos, como un supuesto origen africano o prostibulario, que lo hace exótico o atractivo, pero, si escuchamos las grabaciones más antiguas de tango (primeros años del siglo XX), nos recuerda más al cuplé y a la música europea de unas décadas antes. Sin duda, fue popular, del pueblo, conquistó a las clases sociales acomodadas y se difundió sin fronteras por todo el mundo. Con el tango-canción –y poco después con el fin de la Guardia Vieja y el comienzo de la Nueva–, el tango se renovó y aparecieron letras cada vez más cuidadas, muchas de las cuales se convirtieron en himnos que difundió como nadie Carlos Gardel, una de las grandes voces del siglo XX y un icono de la música. Más tarde, volvió a actualizarse con el llamado tango de vanguardia, gracias al gran e imprescindible Astor Piazzolla y fue tal su impronta que llegaría a la fusión con otros estilos. El tango también fue perseguido en distintas dictaduras argentinas y sufrió la censura que buscaba eliminar, no solamente el rastro moral del alcohol o el sexo, sino también sus marcas características de expresión formal, por ejemplo, el voseo y el lunfardo. Sin duda, el baile ha ayudado mucho a su difusión y pervivencia: intimidad, confianza y seducción se asocian a él; el público queda deslumbrado ante la danza e, incluso, el cine ha ayudado en divulgar una faceta sensual (pienso en el cine clásico con el baile de Rodolfo Valentino de Los cuatro jinetes del apocalipsis y, en el más moderno, de Al Pacino en Perfume de mujer; aquí valdría como complemento y contraste que en Con faldas y a lo loco el millonario Osgoord se prendara de la Daphne interpretado por Jack Lemmon bailando un tango). Las demás artes han ayudado a hacerlo más conocido, como en los teatros populares en los que se añadía un tango al guion –así triunfó Mi noche triste–, los letristas escribían poesía (Enrique Cadícamo u Homero Expósito, por ejemplo) y los poetas escribían letras (cito a Nira Etchenique o a Jorge Luis Borges), y los novelistas (desde Manuel Puig a Arturo Pérez-Reverte) se han sentido atraídos por el tango. Y no quiero dejar atrás la polémica que siempre ha levantado, como su machismo –aunque esto es algo que comparte con muchos estilos del siglo XX, por ejemplo, el rock– o su capacidad de perversión moral, que llevó, lleno de curiosidad, a algún que otro Papa a contemplar el baile para decidir si le daba su bendición.

La ministra, la directora y el dinosaurio. Artículo en La Opinión de Cabra

http://www.laopiniondecabra.com/ampliar.php?sec=opinion&sub=articulos&art=789

LA MINISTRA, LA DIRECTORA Y EL DINOSAURIO

(c) Manuel Guerrero Cabrera

Leí este verano en El Mundo un artículo de opinión firmado por Luis María Ansón, por quien no suelo interesarme para nada, acerca de Alfonso Guerra. En el texto aludía a una anécdota sobre una ex ministra que había reconocido a una periodista «mordaz» su falta de tiempo para terminar «El dinosaurio» de Augusto Monterroso, el cuento más corto de la literatura, que precisamente había comenzado a leer el anterior fin de semana. Sigue leyendo

Reseña de El silencio de Saúl Suane en El coloquio de los perros

https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/la-biblioteca-de-alonso-quijano/el-silencio

EL SILENCIO DE SAÚL SUANE

Manuel Guerrero Cabrera

Una de las definiciones de enunciado que tuve que estudiar en la preparación de oposiciones era la de que aquel estaba comprendido entre dos silencios. Lejos de su certeza o falsedad, me parecía que esta afirmación hacía necesaria que para que se diera un enunciado debía haber silencio. Algo así ocurre en El silencio de Saúl Suane (Córdoba, 1984), quien ya había publicado en 2009 Las aguas y las horas (Groenlandia): el silencio existe porque la voz existe. Estos dos elementos, junto al agua, están indisolubles en este volumen.

Pero hay una cuestión muy Sigue leyendo

Transmutacuentos. Artículo en Lucenahoy.com

http://www.lucenahoy.com/blog/manuel-guerrero/transmutacuentos/20171023124739048489.html

 

cuentos annes

El próximo viernes 27 de octubre se presenta en el Palacio de los Condes de Santa Ana el libro Transmutacuentos, que recoge cuentos e historias de sobra conocidos, por tradicionales o por lo conocido de sus personajes o aventuras, pero escritos de otra manera. Quiero decir con otra manera que los protagonistas tienen alguna necesidad especial, por ejemplo, el gato con botas tiene déficit de audición, la lechera del cuento presenta un Trastorno Específico del Lenguaje o una de las varias princesas que aparecen en esta obra puede notar el guisante en la cama, pese a su tetraplejia. Sigue leyendo

Reseña de Ya no quedan junglas adonde regresar de Carlos A. Casas en Sexto Continente de RNE

http://www.sextocontinente.info/2017/10/ya-no-quedan-junglas-adonde-regresar-de.html

Carlos Augusto CASAS (2017): Ya no quedan junglas adonde regresar. M. A. R. Editor, 200 pp.

            Carlos Augusto Casas (Madrid, 1971) obtuvo el VI Premio Wilkie Collins de Novela Negra con Ya no quedan junglas adonde regresar, en la que la venganza es el motivo principal de las tramas que conforman esta novela. Además de escritor, es periodista con amplia experiencia y, tras haber ejercido en Televisión Española, Cuatro o Antena 3, compagina este oficio con el de la dirección de la colección de novela negra y policiaca Estrella Negra en Cuadernos del Laberinto. Sigue leyendo

Mi 1-O. Artículo en Surdecordoba.com

http://www.surdecordoba.com/opiniones/manuel-guerrero-cabrera/mi-1-o

Uno de octubre. Pasado un cuarto de las siete de la mañana me despertó mi hija… Parece que ha nacido con un reloj biológico, pues alrededor de las siete saluda al día pidiendo agua. Alargué el brazo y le di la botella o el bote para que bebiera, lo primero que alcanzara. Con suerte, me dejaría unos minutos más, pero hoy no. Después tocó la fase de aguas mayores y menores, ducha y demás, que voy a obviar en este texto. En el desayuno, decidí encender la tele (intento no hacerlo, por lo general) para saber qué estaba ocurriendo con el referéndum, son poco más de las ocho y en la pantalla se sintonizó la Primera de Televisión Española. Vi a dos miembros del gobierno de la Generalitat que daban instrucciones sobre el referéndum. Sigue leyendo