Reseña de El silencio de Saúl Suane en El coloquio de los perros

https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/la-biblioteca-de-alonso-quijano/el-silencio

EL SILENCIO DE SAÚL SUANE

Manuel Guerrero Cabrera

Una de las definiciones de enunciado que tuve que estudiar en la preparación de oposiciones era la de que aquel estaba comprendido entre dos silencios. Lejos de su certeza o falsedad, me parecía que esta afirmación hacía necesaria que para que se diera un enunciado debía haber silencio. Algo así ocurre en El silencio de Saúl Suane (Córdoba, 1984), quien ya había publicado en 2009 Las aguas y las horas (Groenlandia): el silencio existe porque la voz existe. Estos dos elementos, junto al agua, están indisolubles en este volumen.

Pero hay una cuestión muy Sigue leyendo

Anuncios

Reseña de Ahora de M. J. Cortés y J. M. Carnero en El coloquio de los perros

http://elcoloquiodelosperros.weebly.com/la-biblioteca-de-alonso-quijano/ahora

MARÍA JOSÉ CORTÉS Y JOSÉ MARÍA CARNERO AHORA

Manuel Guerrero Cabrera

CORTÉS, María José, Y CARNERO, José María (2016): Ahora. Cuadernos del Laberinto, 72 pp.

En estos tiempos inciertos en los que la poesía amorosa se vende con la etiqueta del falso sentimentalismo juvenil, da gusto encontrar un libro tan candoroso, maduro y sugerente en el amor como Ahora. Un poemario escrito a cuatro manos y entre dos corazones que firman María José Cortés y José María Carnero. La primera, nacida en Madrid en 1971, ha publicado Palabras derramadas (Vitrubio, 2008), Cicatrices de asfalto (Cuadernos del Laberinto, 2013) y El libro de los dones (Cuadernos del Laberinto, 2016), además de recibir el XVII Premio de Poesía Erótica Cálamo de Gijón en 2002 y ser finalista del Premio Adonais de Poesía en tres ocasiones; José María Carnero nace en Madrid en 1948 y es autor de Lluvia en el cristal (Vitruvio, 2002), Aroma de mandrágora (2007), Mientras la vida pasa (Vitruvio, 2008), Amaranta (Visión net, 2008), Adarve (s/f), Desamparo (Visión net, 2013) y Olor a nada (Vitruvio, 2016), a la que hay que añadir su obra pictórica. Sigue leyendo

Reseña de La invención de la pólvora de Jesús Aguado en El coloquio de los perros

http://elcoloquiodelosperros.weebly.com/la-biblioteca-de-alonso-quijano/la-invencion-de-la-polvora

POESÍA SOBRE CIENCIA CHINA DE JESÚS AGUADO PARA UN NUEVO ORDEN DEL MUNDO

Manuel Guerrero Cabrera

AGUADO, Jesús (2017): La invención de la pólvora. Ciencia y poesía en la antigua China. El orden del mundo – Delegación de Cultura del Ayto. de Lucena, 30 pp.

En consideración con el modo en que está el planeta que habitamos, desde el presidente de una de las potencias mundiales negando el científicamente demostrado cambio climático, además de su controvertida postura en diversos asuntos como la inmigración; hasta la indiferencia de los organismos europeos con los refugiados de guerra de Siria, sin obviar la continua violación de derechos humanos en varios países asiáticos y africanos, varias veces permitida por los países de régimen democrático –de todo tipo–; no resulta trivial ni fortuito que una colección de poesía se llame «El orden del mundo». Porque la poesía es necesaria y, de frágil, se hace esencial con la delicadeza de esta colección, que se presenta como heredera de «Las 4 estaciones», que desde la localidad cordobesa de Lucena se publicó en los primeros años del siglo XXI a autores de primera línea (Luis Alberto de Cuenca, Joan Margarit, Mark Strand, María Rosal, Izet Sarajlic…) en una cuidada y bella edición, que entonces dirigió Lara Cantizani y que ahora vuelve a ejercer la dirección junto a su amigo y también poeta Jacob Lorenzo. Sigue leyendo

Reseña de El acontecimiento poético de Jesús Hilario Tundidor en El coloquio de los perros

http://elcoloquiodelosperros.weebly.com/la-biblioteca-de-alonso-quijano/el-acontecimiento-poetico

EL ACONTECIMIENTO POÉTICO DE JESÚS HILARIO TUNDIDOR

(c) Manuel Guerrero Cabrera

Jesús HILARIO TUNDIDOR (2016): El acontecimiento poético. La culpabilidad de las imágenes. Cuadernos del Laberinto, 212 pp.

De principio, creo que el hombre no tiene más espejo ante sí mismo que la nada. […] Tal cual os hable, tal cual me siento y me veo ante el espejo de la personalidad, que es la propia conciencia.

Con estas palabras comienza El acontecimiento poético. La culpabilidad de las imágenes de Jesús Hilario Tundidor, un documento de documentos en la que el poeta zamorano analiza, o confiesa, los motivos y el sentido de su obra. De ahí la imagen del espejo, de ahí la conciencia, que enfrenta lo pasional con lo intelectual; así, al apuntar cómo leer su poema Construcción de la rosa, afirma que se ha de hacer «como una sentimentalización de lo inteligente»:

En primer lugar la elaboración de la forma orgánica, representada por la formación de la rosa desde los meristemas formadores de la flor hasta alcanzar la perfección última de la belleza; en plano paralelo de escritura se contempla un proceso creativo de finalidad concreta: la elaboración de la obra artística. Y en tercer sustrato de significación: el plano vital propio en su construcción de vida personal. Concluyendo, el poema en sí es el cumplimiento vocacional de la ora del hombre poeta como acto creativo en los ámbitos de la escritura, el Arte y el mismo vivir.

Este volumen ofrece pistas de sus influencias, que no todas son literarias: Rolan Barthes, Nietzsche, A Lacan, Derrida, Wolfang Iser, Juan Ramón Jiménez, Antonio Machado, Leonard Cohen… Esto enlaza con su concepto de poesía como pensamiento o pensamiento como poesía, el capítulo «primario»:

El significante poético actualiza el significado del pensamiento y la actuación de aquél organiza en los espacios creacionales la representación de éste.

Pero, ¿qué puede definirse como poético, como hecho lírico? El poeta nos lo revela con sencillez e inteligencia: «Vida misma que actúa en nosotros […] como llave, singularizando la experiencia humana y amplificando su contenido hasta mundos insospechados».

El capítulo «Dos» está dividido en dos partes, una general sobre el poema y otra concreta sobre Mausoleo. Ambas se conjugan y nos brindan una visión de los poemas de este poemario desde el interior, una exposición, unas anotaciones que complementan la lectura de Mausoleo.

En contraste, el capítulo «Tres» que contiene una epístola, en un tono muy distinto al ensayístico del anterior. En esta carta, podemos acceder a convicciones, pensamientos u opiniones de Hilario Tundidor sobre su propia trayectoria; por ejemplo, nuestro poeta no cree que su poesía pueda encuadrarse en grupo o generación alguna, sus impresiones sobre Junto a mi silencio con el que consiguió el Premio Adonais en 1962, lo poco valioso de la poesía social (salvo la de Blas de Otero), la creación de Pasiono y Tetraedro, las mujeres que han marcado su vida, entre otros asuntos.

La obra se completa con un repaso a su bibliografía, en la que selecciona varios trabajos de crítica, que, de consultarlos, nos ofrecerán otra visión de nuestro poeta; porque en La culpabilidad de las imágenes tenemos al Jesús Hilario Tundidor más apasionado y más intelectual, capaz de enfrentarse a su imagen en el espejo para hablar de su obra con conciencia crítica y abriendo sus versos a sus influencias y motivos vitales. En verdad, así habla él mismo de la creación poética:

Nace de la necesidad de expresarse que condena y dignifica al hombre, y vive del origen remoto de la voluntad sobre estas emociones.

Reseña de Visibles e invisibles de Jesús Urceloy en El coloquio de los perros

http://elcoloquiodelosperros.weebly.com/la-biblioteca-de-alonso-quijano/visibles-e-invisibles
Jesús Urceloy: Visibles e invisibles. Cuadernos del Laberinto, 2015. 76 pp.
A nadie se le escapa la pasión literaria de Jesús Urceloy (Madrid, 1964). Autor, entre otros títulos, de Libro de los salmos (1997), Berenice (2005), Diciembre (2008), Misa de Réquiem (2012), La biblioteca amada (2012), Matar en casa (2013), El pie sin huella (2014, novela escrita con otros siete autores) y Visibles e invisibles. Falsa antología de poetas verdaderos (2015). Es miembro fundador y colaborador de la decana revista cultural en internet Ariadna-rc.com, también es miembro de XATAFI (Asociación de amigos de la ciencia ficción en España) y de la Tertulia Holmesiana de Madrid. En 2004 ganó el I Premio de Haikus de la RENFE, en 2008 ganó el Premio de Microrrelatos del Ayuntamiento / Feria del Libro de Madrid y el III Premio Internacional de Poesía Margarita Hierro, de la Fundación José Hierro. Ha sido finalista del Premio Nacional de la Crítica (2001) y del Premio Nacional de Poesía (2006).
Por ello, Visibles e invisibles. Falsa antología de poetas verdaderos es una manifestación expresa de admiración a una buena –en amplitud de su significado– nómina de autores actuales, pues Jesús Urceloy se vuelve camaleónico y les dedica un poema escrito bajo el signo del estilo de cada uno, además de imaginarlos en una situación, a modo de motivo central o inspirador del poema. Valga el ejemplo de Javier Lostalé que «contempla la claridad» y que, sin duda, hubiera firmado estos versos:
los pasos de los árboles que afinan
su copa al caminar contra corriente,
y un despertar valiente
cuando las rosas por amor se inclinan.
O el gran poema que dedica a Isla Correyero, quien «se piensa un guion para un corto y le sale en endecasílabos»:
Llevo toda la tarde con la caja
de clínex: una angustia insoportable
me tiene destrozada. Menos mal
que has llamado. Te juro que no sé
lo que me pasa… Qué se creen esos
tíos de mierda. Ven, estoy muy sola…
En efecto, Urceloy no es solamente un buen lector de poesía actual, sino también un brillante intérprete de la misma, pues reflexiona, considera y hace suya el modo de la escritura de sus coetáneos, con el fin de rendirles merecida consideración, como hemos dicho anteriormente.
Otro de los aspectos fundamentales de esta Falsa antología de autores verdaderos es la presencia de autores conocidos (los dos anteriormente citados, Luis Alberto de Cuenca, Félix Grande o Amalia Bautista, entre otros) junto a los que no lo son, «poetas excelentes y no se merecen un gramo más de olvido», en palabras de Urceloy. De ahí el título: Visibles e invisibles. Por traer otros dos poetas menos conocidos, en correlación con los ya expuestos, rezando desde el nacimiento del río Ebro Juan Hospital recibe el testimonio literario en estos tres versos formidables:
Todo el dolor y todo cuanto amé
y todo cuanto soy ya estaba escrito
en las manos abiertas de mi padre.
Y David Foronda, a propósito de la lectura de Pórtico de Frederik Pohl:
La eternidad consiste en un segundo,
sólo un segundo sin cerrar los ojos
para volver –ya muerto– a su perdón.
Félix Grande, Javier Lostalé, Ángel Guinda, Ana Rossetti, Enrique Gracia Trinidad, Luis Alberto de Cuenca, Marisol Huerta, Julio Martínez Mesanza, Rafael Pérez Castells, Fernando Beltrán, Hipólito García “Bolo”, José Luis Morante, Antonio Polo, Isla Correyero, José Cereijo, Juan Carlos Mestre, Luis Felipe Comendador, Carlos Tejero, Manuel Moya, Ángel Rodríguez Abad, Jesús Cuesta, Amalia Bautista, Pedro Díaz del Castillo, Jaime Alejandre, Julio Castelló, José Antonio Rodríguez Alva, Juan Hospital, Álvaro Muñoz Robledano, Eduardo García, David Torres, Francisco García Prados, Román Piña, Antonio Luis Ginés, Juan Manuel Navas, María José Cortés, María Eloy, Pablo García Casado, Iñaki Carrasco, Gonzalo Escarpa, Julio Reija, Sebastián Fiorilli, Aarón García Peña, David Foronda y Antonio Rómar. O, dicho de otra manera, Jesús Urceloy, en una honrada manifestación de amor a la poesía actual.

Reseña de Antes de que olvides de Mª Jesús Soler en El coloquio de los perros

Mª JESÚS SOLER ARTEAGA. ANTES DE QUE OLVIDES
(Anantes, Sevilla, 2016)
por MANUEL GUERRERO CABRERA
          Como si de un aviso se tratara, Antes de que olvides llega después de cinco años de la publicación de Carta lunar. Como un afortunado encuentro con alguien con quien no coincidías en bastante tiempo, sus versos aparecen «como una pequeña luz a lo lejos, / como una esperanza que crece», porque «quedan grabados los detalles / […] que nos mantienen vivos».
Además de los títulos antes citados, Mª Jesús Soler Arteaga (Sevilla, 1977) es autora de los poemarios Recóndita armonía (2010), Las horas muertas (2008) y Ciudad imposible (2005); ha participado en varias antologías, como Poesía viva de Andalucía (2006) y Homenaje a la Generación del 27 (2009) y ha colaborado en distintas revistas (ÁgoraMester de Vandalia, Saigón, Cuarto Creciente, etc.); ha obtenido el premio Voces Nuevas 2007 y el VI Premio Noches del Baratillo con el antedicho Recóndita armonía. Bien justo y merecido es destacar aquí su labor de investigadora de la literatura femenina (Carmen Conde, Elena Soriano, etc.)
Los poemas de Antes de que olvides se agrupan en cuatro partes (La luz, Las palabras, Un lugar, Los paseantes) y cada uno nos lleva desde su título a París, un paseo poético para el amor, los cafés, las bibliotecas, el río, porqueDespués de atravesar la noche,
los mapas, las señales,
la tierra y los paisajes,
saldremos a la luz.
[…] brotaremos como palabras
de amor en las aceras. (‘Gare D’Austerlitz’)

La luz es uno de los elementos esenciales del poemario y a ella pertenece la primera parte. La poeta establece toda una definición de lo que somos desde los primeros compases del libro:

Luz. Somos luz. Éramos luz.
[…] lo que un día nos arrancaron
porque era luz. (‘Notre-Dame’)

Lo que somos, lo nuestro, todo lo que cabe en un nosotros es luz:

La sensación oscura y penosa
de estar siempre fuera de sitio,
en un lugar que no podemos
llamar nuestro, […]
Luz del día
al romperse la noche. (‘Châtelet’)

          Y, por supuesto, el nosotros, el tú y el yo, dando sentido a un límite de tiempo:
Hay un instante de triunfo,
el momento en el que tus ojos
despiertan a la luz del día. (‘Triomphe’)O, cuando el tiempo ya se ha consumido, como en ‘Père-Lachaise’, que alude al cementerio parisino, obviamente, desde la muerte, pero también desde el amor y el dolor, en uno de los mejores poemas del conjunto:

Si alguna vez la vida nos separa
que sea yo quien caiga en el olvido,
quien me adentre en las calles
de Père-Lachaise […]
quien pregunte a sus habitantes
por el tiempo perdido.

En la segunda parte del libro, Mª Jesús Soler nos deja las palabras para proseguir el paseo; evidentemente, las palabras de cada poema, de cada imagen, de cada sensibilidad, las escritas y las habladas:

Será como decir amor
en todos los idiomas.
(‘Shakespeare& Co.’)

Las palabras son las que permanecen contra el olvido, como ‘Les invalides’ o ‘Montparnasse’, las que construyen lo cotidiano como poesía, como ‘Place du Tertre’ o ‘Jardin des Plantes’, al que pertenecen estos versos:

Sonríes en las sílabas
que no habitan mis versos
cuando la vida se convierte
en algo más que unas pocas metáforas
y unas páginas hilvanadas.

La visita continúa con la sección de “Un lugar”, en la que ‘Orsay’ nos habla de que la ciudad no nos pertenece, porque se transforma del mismo modo que nosotros; que llama al recuerdo en ‘Rivoli’, ‘Seine’ o en ‘La Bastille’, siempre acompañado de la pesada losa del tiempo («Han pasado veinte años / y ahora es tu sombra la que deambula / por los pasillos y se sienta / a la cabecera de aquella mesa»).
Los paseantes «de lo vivido y lo venidero» completan el camino por París. Sentimos lo andado, porque «estos pies doloridos y cansados / son la muestra prosaica / de la vida como camino»; un trayecto que decidimos realizar con esta lectura y que nos deja tantos recuerdos…

de manos enlazadas,
dos nombres que se anudan
cuando la eternidad
se difumina efímera
y vana cada atardecer.

El amor se vuelve sutil erotismo en la parte final del libro:

cuando los que pasean
se abracen al miedo que los ahoga,
cuando los amantes enlacen
sus manos y también sus cuerpos.
(‘Bois de Vicennes’)

Este poema es el cierre del libro, que supone un brillante broche final, por las connotaciones recibidas en el poemario, por la sugerencia final, en palabras de la prologuista Anabel Caride «no podrían ser mejor epílogo para la obra completa»:

El jardín en silencio,
la ciudad y su historia,
la noche y los amantes
aguardan una palabra de amor
prendida en un instante de vida.

Como insinuábamos al comienzo, Mª Jesús Soler es una poeta con un largo recorrido de títulos, que no nos agotan; con esto quiero decir que Antes de que olvides no solamente se realiza sobre París, sino también sobre las logradas imágenes que la autora construye y a la que nos tiene tan acostumbrados:

Aquellos fueron buenos tiempos,
la gente, el río, los poemas perdidos
en el fondo de la memoria,
al otro lado del espejo del agua,
como esta tarde y el susurro del río.

           Pero, además, las estructuras bimembres (alguna trimembre) y los paralelismos aportan ritmo, una musicalidad natural a sus poemas; que se complementa con el uso reiterado del relativo, que consigue envolver la idea en el desarrollo de cada verso:

con la certeza y la esencia del tiempo,
con la nostalgia de la tierra
que va quedando atrás.

Mª Jesús Soler abría el poemario con una cita de Baudelaire, quien escribió en ‘Confesión’, en boca de una mujer que lo acompañaba:

Que tout craque, amour et beauté,
Jusqu’à ce que l’Oubli les jette dans sa hotte
Pour les rendre à l’Eternité!

El instante de vida, el amor, el recuerdo, la vivencia. Antes de que se olvide, antes de que vuelva eterno, todo se ofreció en París.