Una extraordinaria aportación a la bibliografía gardeliana: La lágrima en la garganta de Yépez-Pottier

https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/artiacuteculos/una-extraordinaria-aportacion-a-la-bibliografia-gardeliana-la-lagrima-en-la-garganta-de-yepez-pottier

La lágrima en la garganta de Arturo Yépez-Pottier, publicado en 2017 en Puerto Rico (Producciones El Copihue), es una de las más llamativas aportaciones recientes sobre Carlos Gardel. Con el largo y explicativo subtítulo de La fascinante vida y extraordinaria vigencia de Carlos Gardel, ofrece nueva documentación gráfica y de su biografía, tanto personal como artística, en sus páginas. El volumen se centra en los últimos años de su vida y está escrito entre el ensayo sobre el Zorzal y la autobiografía del autor, centrándose en ambos casos en Puerto Rico, país que Gardel visitó en su última gira, antes de su muerte en Medellín en 1935. Sigue leyendo

Reseña de Buscando a Velázquez de Antonio J. Sánchez

https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/la-biblioteca-de-alonso-quijano/buscando-a-velazquez

SEVILLA, ARTE Y LITERATURA EN BUSCANDO A VELÁZQUEZ DE ANTONIO J. SÁNCHEZ

SÁNCHEZ, Antonio J. (2018): Buscando a Velázquez. Ediciones En Huida, 300 pp.

La película Perfectos desconocidos (Álex de la Iglesia, 2017) trata de cómo durante una cena unas parejas amigas y un soltero deciden jugar a leer en voz alta los mensajes que les llegan al móvil y atender las llamadas en altavoz. A medida que avanza la noche y comparten los mensajes, se percatan de que, pese a la amistad, ni se conocen tanto ni cuentan todo lo que les pasa. En esta misma situación me encuentro con Antonio J. Sánchez (Sevilla, 1971), que se trasladó a la capital española por amor, donde trabaja de gestor económico, poeta de Balance de situación (Guadalturia, 2011), Leyenda urbana (Origami, 2012), Tebeos (Voces de tinta, 2014) y Libro de horas (Lastura, 2017), ganador del Premio «Saigón» de Literatura en 2008 y el Premio de Poesía Miguel Baón en 2015; una persona muy comprometida con lo cultural y a quien siempre le estaré agradecido de las palabras que dedicó a mi hija al poco de nacer y que utilicé como improvisado epílogo en uno de mis libros. Y toda esta información la he escrito de memoria, doy mi palabra (escrita aquí), además de otras cosas demasiado personales que me callo, porque no hay que contar aquí. Por lo que el día que supe de la novela Buscando a Velázquez, me sentí como uno de los personajes de la película antes mencionada: ¿Antonio J. Sánchez, de Sevilla, novelista? ¿Cómo pudo ser? ¿Desde cuándo?

Buscando a Velázquez (Ediciones En Huida, 2018) trata de Lorenzo Castilla, un becario de Historia del Arte, oriundo de un pueblo de Segovia, que llega a Sevilla en 1997 y encuentra por azar una pista sobre dos cuadros desconocidos de Velázquez, lo que hará que den con ellos y se realice una subasta.

La novela pasa por distintas fases de género, de la novela de misterio o intriga, en la búsqueda de los cuadros de Velázquez y la organización de la subasta, a la neocostumbrista-social con una buena relación o descripción de situaciones de un protagonista foráneo con la ciudad de acogida, Sevilla, pasando por la humorística y la amorosa o sentimental. La acción se divide en tres partes muy claras: la primera es la búsqueda y localización de los cuadros, la segunda confiere de lo relativo a la subasta, y la tercera actúa a modo de epílogo, para cerrar tramas secundarias.

En el tratamiento de los personajes, Lorenzo Castilla lleva el peso fundamental de las tramas y de la novela en general. Es el personaje principal y el más completo, de cual se nos ofrece una imagen terminada: confiado, sincero, íntegro, serio y apasionado en Historia del Arte; su personalidad deja en evidente contraste la de los demás personajes, con Lucas (su guía por Sevilla, una suerte de Virgilio fiel e inteligente) en que este es burlón, con Luis Carlos (presidente de la asociación APTA) en que este es oportunista y deshonesto, o con Yolanda en que esta es decidida y resolutiva. Por lo tanto, no hay aspecto que no pase por él, pero el autor puede estar tranquilo, porque Lorenzo es un personaje sólido, incluso en los momentos de humor, como en su breve experiencia en el camino del Rocío. Tan sólido como Sevilla, pero esta ya tiene valor y fuerza de por sí.

Por esto último, uno de los aspectos más interesantes de la novela es la expresión y representación de la sociedad sevillana, que no tiene reparos en mostrar amor por su ciudad, no solamente lugares conocidos de la ciudad (la catedral, la Casa de Pilatos, la Alameda…), sino también bares (también reales: el Tremendo y Casa Morales); su gente (destacamos la descripción de las distintas «tribus urbanas» en el segundo capítulo); y, en especial, sus costumbres, como la atención dada a la Semana Santa en uno de los mejores capítulos de la obra y el modo de asumirla como algo antropológico y social, junto con lo religioso.

Sevilla es una ciudad tradicional, muy aferrada a su pasado, para lo bueno y para lo malo. Y nada hay más tradicional que las devociones religiosas. Además, las hermandades tienen aquí un peso enorme, que va más allá de lo religioso, y se instala en lo cultural y en lo social.

Esto nos lleva al gran motivo de la obra, que parece oculto, pero que está muy presente y se nos pasa: la defensa de la cultura y del arte, que lo perdido en estos ámbitos es irrecuperable. Valga como muestra la indignación de Lorenzo al conocer el derribo de la casa solariega del siglo XVIII de los Acosta de Villablanca, o el modo en el que Lucas le informa de cómo ha cambiado la Plaza del Duque en menos de cincuenta años que, de estar rodeada por palacetes nobles, ha pasado a estar llena de edificios modernos de grandes almacenes sin valor artístico. Es esta tesis la que da sentido al final de la obra que, evidentemente, no describiremos aquí. Quizá, en el futuro, exista una sociedad mejor preparada, sin tanto ánimo en lo lucrativo y más en lo artístico, para comprender el valor del hallazgo de un Velázquez o de la obra de otro gran artista.

Dijo Rilke que la patria es la infancia y con Buscando a Velázquez conoceremos la de Antonio J. Sánchez. Como dice Lucas en la novela: «Es que saber de arte no es aprenderse de memoria un montón de fechas y nombres, sino conocer el mensaje que quiere transmitir cada obra». Y la suya transmite amor y admiración por Sevilla, la literatura y la cultura.

Reseña de Maldito y bienamado Bibelot de Heberto de Sysmo

https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/la-biblioteca-de-alonso-quijano/maldito-y-bienamado-bibelot

MALDITO Y BIENAMADO BIBELOT DE HEBERTO DE SYSMO

Manuel Guerrero Cabrera

Sysmo, Heberto de (2017): Maldito y bienamado Bibelot. Baile de Sol, 75 pp. Poemario ganador del II Certamen Nacional de las Letras «Isabel Agüera» Ciudad de Villa del Río.

Heberto de Sysmo (seudónimo del valenciano José Antonio Olmedo López-Amor), autor de los poemarios Luces de antimonio (2011), El testamento de la rosa (2014), La soledad encendida (2015) y La flor de la vida (2016), ofrece en Maldito y bienamado Bibelot cómo el lenguaje es expresado, desde su concepción hasta su plasmación.

Sigue leyendo

Reseña de El silencio de Saúl Suane en El coloquio de los perros

https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/la-biblioteca-de-alonso-quijano/el-silencio

EL SILENCIO DE SAÚL SUANE

Manuel Guerrero Cabrera

Una de las definiciones de enunciado que tuve que estudiar en la preparación de oposiciones era la de que aquel estaba comprendido entre dos silencios. Lejos de su certeza o falsedad, me parecía que esta afirmación hacía necesaria que para que se diera un enunciado debía haber silencio. Algo así ocurre en El silencio de Saúl Suane (Córdoba, 1984), quien ya había publicado en 2009 Las aguas y las horas (Groenlandia): el silencio existe porque la voz existe. Estos dos elementos, junto al agua, están indisolubles en este volumen.

Pero hay una cuestión muy Sigue leyendo

Reseña de Ahora de M. J. Cortés y J. M. Carnero en El coloquio de los perros

http://elcoloquiodelosperros.weebly.com/la-biblioteca-de-alonso-quijano/ahora

MARÍA JOSÉ CORTÉS Y JOSÉ MARÍA CARNERO AHORA

Manuel Guerrero Cabrera

CORTÉS, María José, Y CARNERO, José María (2016): Ahora. Cuadernos del Laberinto, 72 pp.

En estos tiempos inciertos en los que la poesía amorosa se vende con la etiqueta del falso sentimentalismo juvenil, da gusto encontrar un libro tan candoroso, maduro y sugerente en el amor como Ahora. Un poemario escrito a cuatro manos y entre dos corazones que firman María José Cortés y José María Carnero. La primera, nacida en Madrid en 1971, ha publicado Palabras derramadas (Vitrubio, 2008), Cicatrices de asfalto (Cuadernos del Laberinto, 2013) y El libro de los dones (Cuadernos del Laberinto, 2016), además de recibir el XVII Premio de Poesía Erótica Cálamo de Gijón en 2002 y ser finalista del Premio Adonais de Poesía en tres ocasiones; José María Carnero nace en Madrid en 1948 y es autor de Lluvia en el cristal (Vitruvio, 2002), Aroma de mandrágora (2007), Mientras la vida pasa (Vitruvio, 2008), Amaranta (Visión net, 2008), Adarve (s/f), Desamparo (Visión net, 2013) y Olor a nada (Vitruvio, 2016), a la que hay que añadir su obra pictórica. Sigue leyendo

Reseña de La invención de la pólvora de Jesús Aguado en El coloquio de los perros

http://elcoloquiodelosperros.weebly.com/la-biblioteca-de-alonso-quijano/la-invencion-de-la-polvora

POESÍA SOBRE CIENCIA CHINA DE JESÚS AGUADO PARA UN NUEVO ORDEN DEL MUNDO

Manuel Guerrero Cabrera

AGUADO, Jesús (2017): La invención de la pólvora. Ciencia y poesía en la antigua China. El orden del mundo – Delegación de Cultura del Ayto. de Lucena, 30 pp.

En consideración con el modo en que está el planeta que habitamos, desde el presidente de una de las potencias mundiales negando el científicamente demostrado cambio climático, además de su controvertida postura en diversos asuntos como la inmigración; hasta la indiferencia de los organismos europeos con los refugiados de guerra de Siria, sin obviar la continua violación de derechos humanos en varios países asiáticos y africanos, varias veces permitida por los países de régimen democrático –de todo tipo–; no resulta trivial ni fortuito que una colección de poesía se llame «El orden del mundo». Porque la poesía es necesaria y, de frágil, se hace esencial con la delicadeza de esta colección, que se presenta como heredera de «Las 4 estaciones», que desde la localidad cordobesa de Lucena se publicó en los primeros años del siglo XXI a autores de primera línea (Luis Alberto de Cuenca, Joan Margarit, Mark Strand, María Rosal, Izet Sarajlic…) en una cuidada y bella edición, que entonces dirigió Lara Cantizani y que ahora vuelve a ejercer la dirección junto a su amigo y también poeta Jacob Lorenzo. Sigue leyendo

Reseña de El acontecimiento poético de Jesús Hilario Tundidor en El coloquio de los perros

http://elcoloquiodelosperros.weebly.com/la-biblioteca-de-alonso-quijano/el-acontecimiento-poetico

EL ACONTECIMIENTO POÉTICO DE JESÚS HILARIO TUNDIDOR

(c) Manuel Guerrero Cabrera

Jesús HILARIO TUNDIDOR (2016): El acontecimiento poético. La culpabilidad de las imágenes. Cuadernos del Laberinto, 212 pp.

De principio, creo que el hombre no tiene más espejo ante sí mismo que la nada. […] Tal cual os hable, tal cual me siento y me veo ante el espejo de la personalidad, que es la propia conciencia.

Con estas palabras comienza El acontecimiento poético. La culpabilidad de las imágenes de Jesús Hilario Tundidor, un documento de documentos en la que el poeta zamorano analiza, o confiesa, los motivos y el sentido de su obra. De ahí la imagen del espejo, de ahí la conciencia, que enfrenta lo pasional con lo intelectual; así, al apuntar cómo leer su poema Construcción de la rosa, afirma que se ha de hacer «como una sentimentalización de lo inteligente»:

En primer lugar la elaboración de la forma orgánica, representada por la formación de la rosa desde los meristemas formadores de la flor hasta alcanzar la perfección última de la belleza; en plano paralelo de escritura se contempla un proceso creativo de finalidad concreta: la elaboración de la obra artística. Y en tercer sustrato de significación: el plano vital propio en su construcción de vida personal. Concluyendo, el poema en sí es el cumplimiento vocacional de la ora del hombre poeta como acto creativo en los ámbitos de la escritura, el Arte y el mismo vivir.

Este volumen ofrece pistas de sus influencias, que no todas son literarias: Rolan Barthes, Nietzsche, A Lacan, Derrida, Wolfang Iser, Juan Ramón Jiménez, Antonio Machado, Leonard Cohen… Esto enlaza con su concepto de poesía como pensamiento o pensamiento como poesía, el capítulo «primario»:

El significante poético actualiza el significado del pensamiento y la actuación de aquél organiza en los espacios creacionales la representación de éste.

Pero, ¿qué puede definirse como poético, como hecho lírico? El poeta nos lo revela con sencillez e inteligencia: «Vida misma que actúa en nosotros […] como llave, singularizando la experiencia humana y amplificando su contenido hasta mundos insospechados».

El capítulo «Dos» está dividido en dos partes, una general sobre el poema y otra concreta sobre Mausoleo. Ambas se conjugan y nos brindan una visión de los poemas de este poemario desde el interior, una exposición, unas anotaciones que complementan la lectura de Mausoleo.

En contraste, el capítulo «Tres» que contiene una epístola, en un tono muy distinto al ensayístico del anterior. En esta carta, podemos acceder a convicciones, pensamientos u opiniones de Hilario Tundidor sobre su propia trayectoria; por ejemplo, nuestro poeta no cree que su poesía pueda encuadrarse en grupo o generación alguna, sus impresiones sobre Junto a mi silencio con el que consiguió el Premio Adonais en 1962, lo poco valioso de la poesía social (salvo la de Blas de Otero), la creación de Pasiono y Tetraedro, las mujeres que han marcado su vida, entre otros asuntos.

La obra se completa con un repaso a su bibliografía, en la que selecciona varios trabajos de crítica, que, de consultarlos, nos ofrecerán otra visión de nuestro poeta; porque en La culpabilidad de las imágenes tenemos al Jesús Hilario Tundidor más apasionado y más intelectual, capaz de enfrentarse a su imagen en el espejo para hablar de su obra con conciencia crítica y abriendo sus versos a sus influencias y motivos vitales. En verdad, así habla él mismo de la creación poética:

Nace de la necesidad de expresarse que condena y dignifica al hombre, y vive del origen remoto de la voluntad sobre estas emociones.