De la Breve aproximación histórico-jurídica al constitucionalismo español de Julián Valle Rivas. Reseña en Lucenahoy

https://www.lucenahoy.com/blog/manuel-guerrero/breve-aproximacion-historico-juridica-constitucionalismo-espanol-julian-valle-rivas/20181204143500063430.html

No es mala excusa la celebración de los cuarenta años de coexistencia bajo la Constitución del 78 para publicar un libro, no sobre esta, sino sobre todas las constituciones que ha tenido España. Y es buen asunto, pero realmente bueno, que sea un autor jurista, como Julián Valle Rivas, quien lo haya hecho. Después de Ni piedad ni perdón. Artículos 2011-2016 (2016), en el que recopila buena parte de sus artículos de prensa digital, y de su primera incursión novelística, Sanjorgistas y aracelitanos (2011), hallamos que Breve aproximación histórico-jurídica al constitucionalismo español (2018) contiene mezcla de ambos: ensayo y narrativa. Así, la primera parte la ocupa el ensayo con un excelente análisis de las constituciones, de los proyectos constitucionales y cartas otorgadas que ha tenido nuestro país. Sigue leyendo

Nosotros. Artículo en Lucenahoy.com

https://www.lucenahoy.com/blog/manuel-guerrero/nosotros/20181106204055062655.html

Hace 75 años que falleció Pedro Junco, uno de los compositores de bolero más llamativos, no solo por su corta vida (23 años vivió solamente, pues nació en 1920) sino también por el mito que rodea a su muerte: el 25 de abril de 1943 murió (de tuberculosis, aunque Luis Sexto y Alfonso Viñas aportan en Nosotros que nos queremos tanto –2011– un documento que menciona la bronconeumonía) en la habitación que ocupaba la Clínica Damas de la Covadonga de La Habana mientras oía en la radio el estreno de su bolero Soy como soy por René Cabel.
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Reseña de Saigón 30 en Lucenahoy.com

https://www.lucenahoy.com/blog/manuel-guerrero/saigon-30-primera-lectura/20181010160613061641.html

Que entre a la primera lectura, se trata de una buena combinación de ritmo, mirada, sensibilidad e inteligencia.

Con estas palabras, la poeta Concha García (La Rambla –Córdoba–, 1956), Premio Jaime Gil de Biedma y Aula Negra, entre otros, responde a la pregunta de qué cualidades debe tener la poesía en la entrevista que le realizo en el número 30 de la revista Saigón. Cualidades presentes en varios de los poemas aportados en estas páginas, como ocurre con Raquel Lanseros o Luis Alberto de Cuenca, dos nombres fundamentales de la poesía actual; una muestra del segundo:

[…] Hay muchos libros

que leer todavía, muchos cómics

que disfrutar a medias, como antes

–cuatro ojos y un tebeo–, mucha música

que escuchar. Somos viejos. Eso es cierto.

Pero aún nos quedan años, días, horas

para volver a ser medianamente

felices. De manera que no llames

a la puerta. Limítate a pasar

y a tomar posesión de mis recuerdos,

que, mientras vivas, serán siempre tuyos.

El resto de poetas cumplen con aquella característica de entrar a la primera, que mencionara anteriormente Concha García: Sensi Budia, Begoña Martínez, Antonio de Egipto, Santiago Moure, José Herrera, Manuel Delgado, José Manuel Pozo Herencia, Daniel Ortega Cobacho, Conrado Castilla, Noelia Illán, Antonio Porras, Estefanía Cabello, Rocío Biedma, Natalia Carbajosa y quien firma este artículo. La poesía ocupa un buen número de páginas, tanto por la variedad de nombres como por la de estilos. Contrástese los versos anteriores de Luis Alberto de Cuenca con estos de Natalia Carbajosa, con el resultado de que ambos se complementan:

cuando seamos viejos

y nos falte energía

para tapar nuevas grietas

lo llevaremos al cuarto más pequeño

donde atenderlo mejor y allí nos seguirá

pareciendo grande

La narrativa de Saigón 30 está compuesta por dos relatos, algo inhabitual, ambos de temática o motivo fantástico, «Ahora o nunca» de Mario Morales Casas y «Creatividad o la bruja» de Zoraida Azahara. Destaca lo extenso y original del primero, y el lirismo del segundo.

En este número la sección de análisis también está presente en un buen número de páginas. El primer texto es una reseña de Antonio Moreno Ayora sobre el libro María Zambrano de Juana Castro. El segundo es la última aportación –valiosísima en todos estos números– de la Historia constitucional de España, la segunda parte de la actual, la de 1978, ensayo que lleva la firma de Julián Valle. Y, por último, la sección de José Manuel Valle Porras, «Una biblioteca en la Conchinchina», dedicada a Las «Memorias» de Abd Allah, último rey zirí de Granada, destronado por los almorávides (1090) de Ibn Buluggin; de nuevo, con la claridad expositiva y la corrección expresiva que le caracteriza.

En cuanto al apartado visual, la cubierta es de Francisco Romero y el interior posee fotos de este y de Carmen Carvajal, además de una ilustración de Cristina Tapia Ros.

La revista se completa con el resumen de las actividades de la Asociación Cultural Naufragio de los últimos meses y las notas biobibliográficas de quienes firman los textos. Estamos ante un número que entra a la primera, una de las cualidades que indicó la poeta entrevistada, Concha García, ante la pregunta de cuáles debe poseer la poesía. Aquí me permito retocar la cuestión para terminar este artículo: ¿Qué cualidades debe tener la revista para ti?

Hasta siempre, Radio Lucena. Artículo en Lucenahoy.com

http://www.lucenahoy.com/articulo/ocio/opinion-siempre-radio-lucena-manuel-guerrero/20180801003011059720.html

Los primeros programas de radio de los que me hice habitual se emitían en Radio Lucena. Uno de ellos era Estrella fugaz, de clara orientación adolescente y sentimental, en el que se leían cartas enviadas por oyentes que era el alumnado de los centros de bachillerato y de formación profesional de Lucena y alrededores. Nunca envié ninguna carta a este programa ni recuerdo el contenido de alguna, en cambio, escribía con cierta asiduidad a otro, al programa de dedicatorias de la tarde que, como ocurría con Estrella fugaz, presentaba Francis Díaz. Tengo en una casete algunas de mis dedicatorias grabadas de la radio. En una ocasión hice la trastada de pedir una canción que sabía a ciencia cierta que estaba rayada en el CD y se atascaba, la de ‘Siempre igual’ de Celtas Cortos  (cuyo error descubrí por casualidad al pedir otra del mismo grupo, que no tenían), que no se podía reproducir bien y que una vez se quedó un buen rato con Cifuentes cantando constantemente la misma palabra. Esto fue entre 1996 y 1998. Sigue leyendo

Poesía mediúmnica: de Víctor Hugo a Jacob Lorenzo. Artículo en Lucenahoy

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Víctor Hugo escribió en casi todos los géneros literarios, aunque siempre se le recordará por las grandes novelas Nuestra Señora de París y Los miserables. Uno de los aspectos más curiosos de su vida, que enlaza con su obra, es su interés por el espiritismo en sesiones que empleaba, en principio, para comunicarse con Léopoldine, su hija fallecida, y en las que después consiguió contactar, entre otros, nada menos que con Dante, Jesucristo, la propia Muerte o Shakespeare, quien dictaría una nueva obra desde el más allá, más simbolista que isabelina para la crítica. Hugo escribirá sus impresiones, en especial de lo que hablaba con la Muerte de lo creativo, en un poema titulado «Lo que dice la boca de la sombra»:

¿Tu crees que el océano, que se crece y que lucha

podrá contentarse con bostezar día y noche

para nada, exhalando un ruidoso vapor

y querría rugir bajo el raudo huracán

si el rugido no fuera una palabra?

¿Supones que la tumba, en musgo y noche envuelta

tan solo sea silencio?

Se puede afirmar que Hugo no realizaba la denominada escritura automática ni la poesía involuntaria, porque hay mucho de consciencia en el estilo de los textos, pero que empleó para conseguir mayor libertad creativa.  Si alguien tuviera interés, hay un libro titulado Lo que dicen las mesas parlantes, en el que se transcriben estas sesiones espiritistas del escritor francés.

Otro autor seducido por el espiritismo y el ocultismo, además de haber leído bastante sobre ello, fue el Premio Nobel de Literatura W. B. Yeats, quien se dejó influir por la escritura automática, que su esposa, la médium Georgie Hyde-Lees, utilizaba expertamente. Gracias a ello, aparecen los volúmenes poéticos Los cisnes salvajes de Coole, La torre La escalera de caracol; su lírica es primordialmente simbolista y se anticipa al surrealismo.

Más llamativo es el caso de James Merrill y su obra El libro de Efraín. Escrito junto con su pareja David Jackson, contiene 26 poemas, cada uno relacionado con una letra de la güija que utilizaron para la comunicación con el otro mundo y gracias a la que pudieron hablar con autores de la talla del citado Yeats o Proust; uno de los espíritus contactados es Efraín, su guía por más de treinta años, que figura en el título. Sea o no gracias a este espíritu, lo cierto es que la crítica, con Harold Bloom entre ella, alabó este libro.

No podemos olvidar a la genial poeta Sylvia Plath, quien era muy aficionada a la güija. Tenía como guía un espíritu llamado Pan que llegó a acertar el nombre de la editorial de su siguiente libro (por entonces), Knopf. La misma poeta afirmaría que aquello era un divertimento, con la intención de buscar algo nuevo sobre lo que escribir e, incluso, para evadirse de la realidad. Así se expresa en el poema «Ouija», en el que se refiere a Pan, aunque parece hablar de su propia escritura:

La boca de cristal succiona el calor de la sangre de mi dedo índice.

A cambio, el viejo dios babea, gota a gota, el flujo de sus palabras.

También él, el viejo dios, escribe poesía áurea

En modos deslucidos, desvariando entre los desechos,

Cronista imparcial de todo fétido declive.

Por supuesto, el marido de Plath, Ted Hughes, también practicó el espiritismo, pero nos resulta menos revelador e interesante que la poeta estadounidense.

En este punto llegamos a Jacob Lorenzo, quien en la última edición de Versos en serie de Lucena, ofreció un curioso y genial poema en el que un personaje de ficción, Harvey Specter (de Suits), establecía contacto mediante la güija con el poeta Federico García Lorca. En la línea de consciencia de Hugo y del mundo interior de Plath, Jacob Lorenzo consiguió dar voz al poeta granadino desde el más allá, como si se hubiera comunicado verdaderamente mediante la conocida tabla de contacto con los espíritus. No se limitó a reescribir a su modo (como hubiera hecho el francés) una obra o unos versos de Lorca, ni realizó ninguna sesión de escritura automática (como Yeats), sino que las palabras contenían su espíritu. Sin duda, estaba con Federico:

La sombra de mi alma

huye por un ocaso de alfabetos,

niebla de libros

y palabras.

De las veinte teselas de Sensi Budia. Artículo en Lucenahoy.com

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«Lástima que no quede bien que te haga una reseña» le dije a Sensi Budia, cuando le entregué el prólogo a su Veinte teselas para un pequeño mosaico(Manantial, Ayuntamiento de Priego de Córdoba, 2018). Por supuesto, no está prohibido que pueda escribirla, pero no es habitual que el prologuista de una obra dedique un artículo de crítica, porque forma parte de ese libro… Si yo participo en un volumen literario con varios autores, no estaría bien emitir un juicio crítico sobre la obra, porque también es obra mía. Con un prólogo ocurre igual, pero también le dije a la autora que sí podría dedicarle unas líneas en alguno de mis artículos para Lucenahoy. Y así lo hago, ahora que otros grupos únicamente se dedican a reconocer a los ya reconocidos: aquí hay una apuesta por una voz joven y fuerte. Sigue leyendo

Tango y judaísmo. Artículo en Lucenahoy.com

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Tras la presentación de mi libro Al compás literario del tango, una de mis amistades, cuyo nombre prefiero mantener en el anonimato, me comentó que debería haber tratado la relación que hay entre este género musical y el judaísmo. Lo cierto es que, lejos de ser una sugerencia peregrina, se trata de un asunto muy complejo, porque hay muchos nombres de artistas que fueron judíos y que resultaron relevantes para el tango. Por ejemplo: Max Glücksman, quien patrocinó varios concursos de tango y se considera pionero del cine argentino y de la industria discográfica, fue el responsable de las grabaciones y giras realizadas por Carlos Gardel; o León Benarós, laureado escritor y autor –también premiado– de algunas letras de tango.

Pero hay muchos más: Luis Rubinstein, autor del imprescindible tango Inspiración; Antonio Gutman, bandoneísta que formará la Orquesta Típica «El ruso de la Galera»; los cantores Roberto Beltrán y Chico Novarro; el director teatral –y autor, bailarín y escritor– Elías Alippi; el excelente compositor y pianista Alberto Soifer, que estuvo a las órdenes de Canaro y Fresedo, entre otros; etc.

Para profundizar en este tema, se recomiendan Tango judíode Julio Nudler y El Tango, una historia con judíos de José Judkovski.

No quiero dejar atrás a las mujeres judías que hicieron su aportación al tango, como la poeta Silvia Spitalnik, la cantante Rosita Montemar o, más actual, Susana Blaszko.

De los nombres que he silenciado en este artículo de aproximación a este tema, quiero rescatar el de Marcel Lattes (Niza, Francia, 1886). Solamente aportó un único tema al mundo del tango, Cuando tú no estás, a requerimiento de Carlos Gardel en 1932, para que pusiera música a las películas La casa es seria Melodía de arrabal (ambas se rodaron en Francia). Lattes y Gardel pusieron la música a Cuando tú no estás, que habían escrito Alfredo Lepera y Mario Battistella para la segunda de las películas mencionadas anteriormente. No hay duda de que Gardel y él se guardaban un enorme afecto, como demuestran las palabras del Zorzal cuando se refería a Lattes como «el celebrado maestro».  Falleció en el campo de concentración de Auchswitz durante la Segunda Guerra Mundial el 12 de diciembre de 1943, hace setenta y cinco años nada más. Curiosamente, aunque no tenga nada que ver con el tango, Si esto es un hombre de Primo Levi, uno de los libros imprescindibles sobre el holocausto, comienza a contarnos el horror desde el 13 de diciembre de ese año, hace tan solo setenta y cinco.