Reseña de Saigón 30 en Lucenahoy.com

https://www.lucenahoy.com/blog/manuel-guerrero/saigon-30-primera-lectura/20181010160613061641.html

Que entre a la primera lectura, se trata de una buena combinación de ritmo, mirada, sensibilidad e inteligencia.

Con estas palabras, la poeta Concha García (La Rambla –Córdoba–, 1956), Premio Jaime Gil de Biedma y Aula Negra, entre otros, responde a la pregunta de qué cualidades debe tener la poesía en la entrevista que le realizo en el número 30 de la revista Saigón. Cualidades presentes en varios de los poemas aportados en estas páginas, como ocurre con Raquel Lanseros o Luis Alberto de Cuenca, dos nombres fundamentales de la poesía actual; una muestra del segundo:

[…] Hay muchos libros

que leer todavía, muchos cómics

que disfrutar a medias, como antes

–cuatro ojos y un tebeo–, mucha música

que escuchar. Somos viejos. Eso es cierto.

Pero aún nos quedan años, días, horas

para volver a ser medianamente

felices. De manera que no llames

a la puerta. Limítate a pasar

y a tomar posesión de mis recuerdos,

que, mientras vivas, serán siempre tuyos.

El resto de poetas cumplen con aquella característica de entrar a la primera, que mencionara anteriormente Concha García: Sensi Budia, Begoña Martínez, Antonio de Egipto, Santiago Moure, José Herrera, Manuel Delgado, José Manuel Pozo Herencia, Daniel Ortega Cobacho, Conrado Castilla, Noelia Illán, Antonio Porras, Estefanía Cabello, Rocío Biedma, Natalia Carbajosa y quien firma este artículo. La poesía ocupa un buen número de páginas, tanto por la variedad de nombres como por la de estilos. Contrástese los versos anteriores de Luis Alberto de Cuenca con estos de Natalia Carbajosa, con el resultado de que ambos se complementan:

cuando seamos viejos

y nos falte energía

para tapar nuevas grietas

lo llevaremos al cuarto más pequeño

donde atenderlo mejor y allí nos seguirá

pareciendo grande

La narrativa de Saigón 30 está compuesta por dos relatos, algo inhabitual, ambos de temática o motivo fantástico, «Ahora o nunca» de Mario Morales Casas y «Creatividad o la bruja» de Zoraida Azahara. Destaca lo extenso y original del primero, y el lirismo del segundo.

En este número la sección de análisis también está presente en un buen número de páginas. El primer texto es una reseña de Antonio Moreno Ayora sobre el libro María Zambrano de Juana Castro. El segundo es la última aportación –valiosísima en todos estos números– de la Historia constitucional de España, la segunda parte de la actual, la de 1978, ensayo que lleva la firma de Julián Valle. Y, por último, la sección de José Manuel Valle Porras, «Una biblioteca en la Conchinchina», dedicada a Las «Memorias» de Abd Allah, último rey zirí de Granada, destronado por los almorávides (1090) de Ibn Buluggin; de nuevo, con la claridad expositiva y la corrección expresiva que le caracteriza.

En cuanto al apartado visual, la cubierta es de Francisco Romero y el interior posee fotos de este y de Carmen Carvajal, además de una ilustración de Cristina Tapia Ros.

La revista se completa con el resumen de las actividades de la Asociación Cultural Naufragio de los últimos meses y las notas biobibliográficas de quienes firman los textos. Estamos ante un número que entra a la primera, una de las cualidades que indicó la poeta entrevistada, Concha García, ante la pregunta de cuáles debe poseer la poesía. Aquí me permito retocar la cuestión para terminar este artículo: ¿Qué cualidades debe tener la revista para ti?

Saigón 29: compromiso y disfrute. En Lucenahoy.com

http://www.lucenahoy.com/blog/manuel-guerrero/saigon-29-compromiso-disfrute/20180123004726051772.html

El número 29 de Saigón podría considerarse, junto con el nº 16 (2011), uno de los más comprometidos en su contenido. Al igual que el publicado hace ya siete años, se parte del tema de guerra, concretamente, de la de Siria, que fue el motivo principal del XI Premio «Saigón» de Literatura, cuyos textos premiados aparecen publicados: «Siria desmembrada» de Juan García López (poesía), «Sabotaje» de Héctor Daniel Olivera Campos (narrativa) y «La maleta mágica» de Ignacio Calle Albert (accésit). Este compromiso se mantiene en la parte de ensayo, con las «Reflexiones sobre la necesidad de una Historia global» de Conrado Castilla, acerca del valor de las Ciencias Sociales y de potenciar la cultura; en la primera parte del análisis de la Constitución de 1978 de Julián Valle Rivas, en la que se insiste que «es una de las más, si no la más, consensuada de nuestra historia constitucional», pues, en verdad, se trata de «un consenso entre todos los sectores, sociales, políticos, culturales, económicos; entre los ciudadanos y sus representantes; entre los españoles y el Estado», por lo que, en definitiva, se trata de un compromiso genérico; y también en «Gritemos por las niñas del mundo» de Sensi Budia, discurso que ella misma leyó en el Recital Grito de mujer en Lucena en marzo de 2017, con una temática relacionada con el género:

Se nos [a nosotras] exigen ideales inalcanzables y nos utilizan estéticamente como objetos y patrones de una perfección irreal. No consentimos ni una afrenta más y ninguna mujer menos. Somos mujeres. Somos seres humanos con capacidades ordinarias y podemos hacer cosas extraordinarias, porque cada persona es un mundo. Tenemos derecho a la vida, a la educación, a un trabajo digno, al respeto, a que no se venda ni se trafique con nuestro cuerpo, a la igualdad de oportunidades.

Junto con este compromiso, otros catorce nombres aportan su estilo y fuerza literarios en este número 29 de Saigón: José Manuel Valle completa la parte de análisis, y José Manuel Pozo, Beatriz González Carmona, David Ávila, Luis Ángel Ruiz, Francisco Moya Ávila, Jesús Cárdenas, María Jesús Soler Arteaga, José Manuel Moreno Millán, Pablo García Ruiz, Valeria Arredondo Alarcón, Manuel Delgado Gómez y Eva Moure forman el resto de la parte creativa de este número. Destacan los poemas de los dos últimos, el primero, el de Manuel Delgado, por su mensaje vital, algo novedoso, y acertado uso de las imágenes y del ritmo, texto que merece especial interés en esta reseña y que emplearé para el cierre de estas líneas; en cuanto al texto de Eva Moure, atrae la frescura y la genialidad del mismo, que nace de una extensa cita de la novela Rayuela de Julio Cortázar y, ya en el poema, nos lleva hasta París y un encuentro:

Cantamos al amanecer […].

Hasta los huesos nos caló la música

y brindamos mil veces con nuestros besos

por nuestra batalla.

Pero del concierto que fue nuestra cama

no queda ya ni el rumor,

ni tu guitarra.

Ana Patricia Moya protagoniza la entrevista, en la que se le pregunta por los diez años de la revista y editorial Groenlandia, por su obra Píldoras de papel y por la poesía o la literatura en general; respecto a esta última, afirma que «puede ser una terapia más efectiva que un tratamiento; el problema es que a veces la realidad te puede desbordar y escribir no es suficiente». Por eso mismo, existe Saigón, porque la realidad nos desborda, por la guerra en Siria o por la violencia hacia la mujer, entre otros aspectos; por eso mismo, también, habría que hacer más que escribir, como impulsar las Ciencias Sociales o dejar a un lado las diferencias y la presión del momento histórico para lograr una Constitución creada en común desde ideologías inconsolables. No olvidemos que Saigónes una revista y, por lo tanto, las palabras tienen prioridad, pero estas pueden dar el salto a la acción cuando cada persona las hace suyas al leerlas, sean de guerras, de cultura, de leyes, de música o de amor. Cada quien las administre con el tiempo que tenga:

No deje que pase un día rápido.

No consiga quedarse dormido.

Pero sobre todo no calle, ni silencie

con su mentalidad ajena, el pan de otro.

Que nunca se llene su sangre, ni su pecho,

de agujas negras y dolor, no se caiga

por el espejo hacia la niebla, no se cruce

con el gran agujero negro, no lo pruebe.

Intente leer la vida lento, los detalles

se emborronan si va deprisa. Y disfrute.

Esto lo firma Manuel Delgado en su poema «Manual de instrucciones para la vida». Disfrutemos mucho de las páginas de Saigón que, como la vida misma, en este número 29 nos ofrece un crisol de nuestra existencia más oscura y más luminosa. Y recordemos estas palabras de Manuel Delgado, siempre nos acompañen, porque en mucho de lo que hacemos acabamos olvidándolo:

No se arrepienta por no ver el paisaje

si sube corriendo a la cima.

La aportación de Rafa Manjón-Cabeza Guzmán en Saigón. Artículo en Sur de Córdoba

http://www.surdecordoba.com/opiniones/manuel-guerrero-cabrera/la-aportacion-rafael-manjon-cabeza-guzman-la-revista-saigon

LA APORTACIÓN DE RAFAEL MANJÓN-CABEZA GUZMÁN EN LA REVISTA SAIGÓN

Manuel Guerrero Cabrera

A diez años de su pérdida, considero que es preciso recordar la obra de Rafael Manjón-Cabeza Guzmán (Cabra, 1980 – 2007). Para quien firma estas líneas, este repaso a lo que escribió en las páginas de la revista Saigón es un modo personal de homenajearlo.

El primer texto que firma el poeta egabrense Rafael Manjón-Cabeza Guzmán en la revista no aparece en el número 0 (como ocurre con la mayoría de los colaboradores habituales de esta primera etapa) ni es poesía. Publicado en el nº 1 (2004), se trata del artículo de opinión «Bradbury, Moore y la realidad», en el que, a partir del documental Farenheit 9/11 de Michael Moore, realiza una crítica de la política internacional de Estados Unidos tras los atentados de las Torres gemelas y lo relaciona con el libro Farenheit 451 de Ray Bradbury. Es un texto lúcido y brillante, así como clarificador de la actitud personal del joven autor. Sigue leyendo

Reseña de Saigón 28 en Surdecordoba.com

http://www.surdecordoba.com/opiniones/manuel-guerrero-cabrera/saigon-28-latido-existencia

SAIGÓN 28: LATIDO DE EXISTENCIA

«La poesía debe poseer el latido de la existencia, que aprendo de los otros y, sin embargo, también resuena dentro de mí». Estas palabras de Raquel Lanseros, la poeta entrevistada en el número 28 de Saigón, ganadora de varios premios, como el Jaén de Poesía o el Unicaja de Poesía, definen la esencia del contenido de la revista literaria del sur de Córdoba. Una revista que vuelve a unir la creación de primera línea con la comarcal, junto a un buen número de autores procedentes de Andalucía.

Tras la entrevista a Raquel Lanseros, que firmo, se abre la sección creativa con un poema de Luis Alberto de Cuenca, quien no necesita presentación y dice, a propósito de nuestra existencia en un poema titulado «Variaciones sobre un tema de Simónides»:

Lo bueno es bello siempre y lo bello es lo único

que merece la pena en este desdichado

mundo en el que vivimos y morimos…

Tras él, varios miembros de Naufragio aportan sus poemas: Eva Moure, Isabel Ruiz, Cristóbal Martínez, José Antonio Villalba, Luis Ángel Ruiz, Andrés París y José Manuel Pozo. Nómina que se completa con versos de colaboradores de Naufragio, la mayoría ya asiduos a sus páginas: Natalia Carbajosa, Antonio Porras, Jesús Cárdenas, Noelia Illán y Estefanía Cabello. De esta última, reciente ganadora del Premio de Poesía Gloria Fuertes, rescato los siguientes versos de su poema «How much time I’ve been alone»:

Repitiendo voy por mis carnes abiertas,

como una antigua edad dorada.

Hubo una vez un tiempo.

Hubo una vez un tiempo.

Y del tiempo de la poesía a la de la narrativa, muy breve en este número con los textos de María Amor Pérez Luna y Melanie Álvarez. Esta sección creativa se completa con un teatro breve de Valeria Arredondo titulado «Sí, señor», un brillante y agudo ejercicio sobre el bullying. No solamente es satisfactorio volver a encontrarse teatro en las páginas de Saigón, sino también que con esta obra la dramática lo haga con calidad, pues es una de las aportaciones más interesantes de este número.

En cuanto a la sección de ensayo, además de los habituales de Julián Valle (sobre las Leyes Fundamentales del Franquismo, en esta ocasión) y de José Manuel Valle (con una reseña del último libro del ya citado Julián Valle Ni piedad ni perdón), escribe Antonio J. Sánchez «Una visión de la creación poética a partir del Guernica», quien dice sobre la poesía, para unirlas a las de Raquel Lanseros: «Poesía es intensidad. Cada palabra debe estar plena de sentido».

La parte textual de Saigón se completa con una nota dedicada a la presentación de la segunda antología saigonista Arrecife de naufragios y con otra sobre las actividades que ha realizado Naufragio hasta finales de 2016.

De nuevo, no podemos pasar por alta la aportación visual. El grueso mayor lo firma Francisco Romero con unas muy buenas fotografías en el interior, con motivos mixtos de naturaleza y urbanismo. Respecto a la cubierta, esta es obra de Gemma Suárez, un trigo que anuncia la primavera, que evoca el «latido de existencia», como dijera al comienzo Raquel Lanseros sobre la poesía, y que a Saigón puede aplicarse desde la imagen que en este número 28 la presenta.