La aportación de Rafa Manjón-Cabeza Guzmán en Saigón. Artículo en Sur de Córdoba

http://www.surdecordoba.com/opiniones/manuel-guerrero-cabrera/la-aportacion-rafael-manjon-cabeza-guzman-la-revista-saigon

LA APORTACIÓN DE RAFAEL MANJÓN-CABEZA GUZMÁN EN LA REVISTA SAIGÓN

Manuel Guerrero Cabrera

A diez años de su pérdida, considero que es preciso recordar la obra de Rafael Manjón-Cabeza Guzmán (Cabra, 1980 – 2007). Para quien firma estas líneas, este repaso a lo que escribió en las páginas de la revista Saigón es un modo personal de homenajearlo.

El primer texto que firma el poeta egabrense Rafael Manjón-Cabeza Guzmán en la revista no aparece en el número 0 (como ocurre con la mayoría de los colaboradores habituales de esta primera etapa) ni es poesía. Publicado en el nº 1 (2004), se trata del artículo de opinión «Bradbury, Moore y la realidad», en el que, a partir del documental Farenheit 9/11 de Michael Moore, realiza una crítica de la política internacional de Estados Unidos tras los atentados de las Torres gemelas y lo relaciona con el libro Farenheit 451 de Ray Bradbury. Es un texto lúcido y brillante, así como clarificador de la actitud personal del joven autor. Sigue leyendo

Anuncios

Reseña de Saigón 28 en Surdecordoba.com

http://www.surdecordoba.com/opiniones/manuel-guerrero-cabrera/saigon-28-latido-existencia

SAIGÓN 28: LATIDO DE EXISTENCIA

«La poesía debe poseer el latido de la existencia, que aprendo de los otros y, sin embargo, también resuena dentro de mí». Estas palabras de Raquel Lanseros, la poeta entrevistada en el número 28 de Saigón, ganadora de varios premios, como el Jaén de Poesía o el Unicaja de Poesía, definen la esencia del contenido de la revista literaria del sur de Córdoba. Una revista que vuelve a unir la creación de primera línea con la comarcal, junto a un buen número de autores procedentes de Andalucía.

Tras la entrevista a Raquel Lanseros, que firmo, se abre la sección creativa con un poema de Luis Alberto de Cuenca, quien no necesita presentación y dice, a propósito de nuestra existencia en un poema titulado «Variaciones sobre un tema de Simónides»:

Lo bueno es bello siempre y lo bello es lo único

que merece la pena en este desdichado

mundo en el que vivimos y morimos…

Tras él, varios miembros de Naufragio aportan sus poemas: Eva Moure, Isabel Ruiz, Cristóbal Martínez, José Antonio Villalba, Luis Ángel Ruiz, Andrés París y José Manuel Pozo. Nómina que se completa con versos de colaboradores de Naufragio, la mayoría ya asiduos a sus páginas: Natalia Carbajosa, Antonio Porras, Jesús Cárdenas, Noelia Illán y Estefanía Cabello. De esta última, reciente ganadora del Premio de Poesía Gloria Fuertes, rescato los siguientes versos de su poema «How much time I’ve been alone»:

Repitiendo voy por mis carnes abiertas,

como una antigua edad dorada.

Hubo una vez un tiempo.

Hubo una vez un tiempo.

Y del tiempo de la poesía a la de la narrativa, muy breve en este número con los textos de María Amor Pérez Luna y Melanie Álvarez. Esta sección creativa se completa con un teatro breve de Valeria Arredondo titulado «Sí, señor», un brillante y agudo ejercicio sobre el bullying. No solamente es satisfactorio volver a encontrarse teatro en las páginas de Saigón, sino también que con esta obra la dramática lo haga con calidad, pues es una de las aportaciones más interesantes de este número.

En cuanto a la sección de ensayo, además de los habituales de Julián Valle (sobre las Leyes Fundamentales del Franquismo, en esta ocasión) y de José Manuel Valle (con una reseña del último libro del ya citado Julián Valle Ni piedad ni perdón), escribe Antonio J. Sánchez «Una visión de la creación poética a partir del Guernica», quien dice sobre la poesía, para unirlas a las de Raquel Lanseros: «Poesía es intensidad. Cada palabra debe estar plena de sentido».

La parte textual de Saigón se completa con una nota dedicada a la presentación de la segunda antología saigonista Arrecife de naufragios y con otra sobre las actividades que ha realizado Naufragio hasta finales de 2016.

De nuevo, no podemos pasar por alta la aportación visual. El grueso mayor lo firma Francisco Romero con unas muy buenas fotografías en el interior, con motivos mixtos de naturaleza y urbanismo. Respecto a la cubierta, esta es obra de Gemma Suárez, un trigo que anuncia la primavera, que evoca el «latido de existencia», como dijera al comienzo Raquel Lanseros sobre la poesía, y que a Saigón puede aplicarse desde la imagen que en este número 28 la presenta.

Saigón 27: ese plato que no dejas de recordar en Lucenahoy.com

http://www.lucenahoy.com/blog/manuel-guerrero/saigon-27-plato-no-dejas-recordar/20170125005232037539.html
27 nombres conforman Saigón 27. Es simplemente una coincidencia y es un dato que resulta relevante para el contenido de la publicación, pero este dato curioso revela que estamos ante uno de los números con mayor número de participación, equiparable a algunos números especiales publicados entre 2008 y 2011.
Dos motivos son los que provocan esta cifra: uno es que la entrevista se hace a cuatro poetas (Juan de Dios García, Noelia Illán Conesa, Ángel Gómez Espada y Natalia Carbajosa) y el otro motivo es que aparecen los ganadores del X Premio «Saigón» de Literatura (José Manuel Pozo, Mario Morales y quien firma estas palabras) y del I Certamen Ciudad de los Niños (Julia Luque y Raúl Mora, este último con una madurez poética impropia de la adolescencia). Ambos grupos funcionan de modo complementario, porque las entrevistas nos permitirán acercarnos a la poesía actual (es una de las preguntas formuladas) y los premios revalorizan a nombres en auge o, como en el caso del Certamen de la Ciudad de los Niños, anima a que la poesía forme parte de la juventud.
Para adentrarnos en el resto de las páginas dedicadas a la creación literaria, es conveniente reproducir la respuesta del poeta Ángel Gómez Espada ante la pregunta de qué cualidades debe tener la poesía:

Sigue leyendo