Amanece el Viernes Santo. Poema en la revista Jesús

AMANECE EL VIERNES SANTO

(c) Manuel Guerrero Cabrera

 

El cristal de tus ojos se quiebra con la noche

frágil y delicada.

 

Basta que mires Tú,

basta que tus pestañas infinitas la rocen,

para que el cielo se abra y amanezca este viernes

tan apesadumbrado.

 

Guárdate la vidriera del cielo en las pupilas,

para que tu iris llene de azul el firmamento.

 

Trae la luz al mundo.

 

El cristal de la noche lo rompe tu mirada.

amaneceviernes