Reseña de Embarcados de Ángela Martín del Burgo en Odisea Cultural

http://www.odiseacultural.com/2019/09/06/embarcados-angela-martin-manuel-guerrero/

Conocíamos la admirable trayectoria novelística de Ángela Martín del Burgo, especialmente la de género negro con títulos, entre otros, como El mundo entero pasa por MarsellaAsesinato en la Gran Vía o El retratista de mujeres (finalista del VIII Premio Wilkie Collins de Novela Negra y aún inédita).

También la poética, con poemarios, entre otros, como Dónde la muerte en ÁmsterdamPoemas de viajeUn sueño breve o Caducidad de lo real (Premio Ciudad de Miranda 1996).

Y, ahora, toma aire para la teatral, en la que ya había publicado una adaptación de El idiota de Dostoyevski en colaboración con Á. Álvaro Martín del Burgo, y de manera más reciente, el título que aquí tratamos: Embarcados, que fue finalista del XIII Premio El Espectáculo Teatral.

Embarcados nos lleva a un crucero por el Mediterráneo en el que Paul, Helena, Irene y Sebastián se cruzarán no solo en las distintas estancias del barco –con alguna escena fuera de él– sino también en lo personal; de tal modo que los secretos, ambiciones y miedos de cada personaje acaban siendo los verdaderos protagonistas de la obra.

Formalmente, la obra se divide en tres actos (con seis escenas los dos primeros y siete el tercero), en los que el tiempo se pliega a acto por día de viaje en el primero («unas doce horas», en palabras de la autora) y en el segundo, mientras que el tercero ocupa cinco días y las escenas sitúan la acción horas después de lo acontecido anteriormente.

En la obra, junto con la escena final, hay otra en la última del segundo acto que es crucial y con la que la autora consigue un efecto de teatro dentro del teatro formidable. Así lo propone Helena en la escena tercera del segundo acto:

HELENA: Me gustaría que en la próxima ocasión jugásemos a un petit jeu muy interesante.
PAUL: Dinos, Helena, qué petit jeu es ese. ¿Qué se te ha ocurrido?
HELENA: Lo leí en una novela.
PAUL: Para Helena, siempre la literatura.
HELENA: Se trata de que cada uno de nosotros contemos el personaje con el que se sienta más identificado.

Esto ocurre, como hemos mencionado, en la última escena del acto segundo, con la sorpresa de que dos de los personajes, sin haberse puesto de acuerdo, interpretarán a Stanley y Blanche de Un tranvía llamado deseo.

El petit jeu, que quedó interrumpido entonces, se completará en la última escena en la que uno de los personajes elige representarse a sí mismo, «una escena de mi propia vida, la escena crucial, en la que el tiempo se detuvo».

Embarcados, al situarse en un crucero, tiene mucho de referencias, que son particulares homenajes, a las ciudades del Mediterráneo, con edificios emblemáticos para ilustrarlas: la Sagrada Familia de Barcelona, la Fontana di Trevi de Roma, la casa de Dante de Florencia, etc. En verdad, se trata de elementos culturales que aportan un significativo valor a la obra (al fin y al cabo, es la oferta cultural de un crucero teatral; es decir, cultura dentro de la cultura) y que complementa distintas alusiones que hay entre los diálogos, como la historia de Hero y Leandro, la vida y la tumba de Paul Valèry («la culminación de mi trabajo» en palabras de Helena), las alusiones a las películas La dolce vita y Vacaciones en Roma… y podríamos seguir.

Apuntes que desde la escenografía o desde el diálogo la autora incorpora a la obra y que incrementan el interés literario.

Con motivo de mencionarla, se sugiere que la escenografía disponga de dos espacios diferenciados en el escenario, uno para espacios interiores y otro para exteriores, según se nos informa en la acotación inicial del primer acto; cada una irá variando, según lo requiera la acción e, incluso, se modificará completamente para las visitas a las ciudades, como la que trascribimos sobre Pompeya:

En el decorado habrá una fotografía en color de uno de los muros con frescos de una casa. Ocres, azules, rojo pompeyano son los colores predominantes. También a la izquierda del escenario habrá otras fotografías de cuerpos calcinados. Una de ellas es de un hombre y una mujer que encontraron la muerte de aquella noche juntos ––la noche que les invadió la lava del Vesubio––.

Por último, los cuatro personajes están muy bien perfilados, al igual que Ángela Martín del Burgo hace en sus novelas; tienen igual protagonismo, aunque parece proporcionarse mayor misterio para Sebastián, que declarará el motivo de realizar el crucero en la parte final de la obra; poseen más o menos la misma edad, pero la labor profesional de cada uno es diferente (Helena es traductora, Sebastián es ingeniero, Paul es informático e Irene, profesora). Su vestuario se modifica, según lo solicita la escena.

En definitiva, Embarcados de Ángela Martín del Burgo, finalista del XIII Premio El Espectáculo Teatral, es una auténtica obra para conocer mejor las motivaciones y espantos del ser humano ante los imprevistos de la vida.

Regresa No es país para viejóvenes en Odisea Cultural

No es país para viejóvenes es una sección literaria, que realizo junto a Ana Patricia Moya, para mostrar la poesía ajena a las modas, las voces con personalidad, la poética sin edad. Comenzó en La Galla Ciencia, pero, tras el cierre de esta en marzo de 2018, ha sido acogida en la revista Odisea Cultural. Hoy regresa:

noespaisparaviejovenes

No es país para viejóvenes surgió como tabla de salvación de la poesía que es ahogada por las modas, que imperan en el mercado editorial, porque hay voces y poemas que tienen vida más allá del oportunismo de un tuit, de la fotografía alterada de Instagram y del neosentimentalismo de canción rentable. La poesía viejoven vislumbra en cada verso el latido del amor, el alcance de la muerte y el motivo de la vida, sin darle importancia al aspecto físico de quien la escribe; y, en especial, es una poesía vivaz que no entiende de edad, porque poetas viejóvenes son quienes tienen menos y más de 30 años, con la esencia común de la palabra sutil y la imagen inesperada. En cada lectura que se ofrece hay un planteamiento distinto a lo que inundan las modas editoriales y las redes sociales, una apuesta inusual para la poesía.

Reseña de Cuando no tenga presente de Conrado Castilla en Odisea Cultural

http://www.odiseacultural.com/2018/10/12/cuando-no-tenga-presente-conrado-castilla/

CASTILLA RUBIO, Conrado (2018): Cuando no tenga presente. Cuadernos del Laberinto.

Antonio Machado dijo que «La poesía no es sino palabra en el tiempo». Palabra y tiempo, los dos términos que se complementan, que se reúnen, que vuelven a dar sentido a la vida del poeta, en este caso, a la de Conrado Castilla. Palabra y tiempo, alfa y omega de Cuando no tenga presente (Cuadernos del Laberinto, 2018). El alfa, el primer poema, titulado «Proemio» en el que dice:

Casi todos los días voy,

al menos un rato, a las palabras.

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Entrevista a Ana Blandiana en Surdecordoba.com

https://www.surdecordoba.com/la-lupa/entrevista-la-gran-poeta-ana-blandiana

ENTREVISTA A ANA BLANDIANA

Manuel Guerrero Cabrera

Traducción de Viorica Patea

El VI encuentro de poesía de la Asociación Cultural Poética de Puente Genil tuvo como invitada de honor a una de las voces más importantes de la literatura europea actual, Ana Blandiana, a quien hemos podido entrevistar para Surdecordoba.com. Sirva esta línea para agradecer a Antonio Roa que haya contado conmigo.

Ana Blandiana (Timișoara, Rumanía, 1942) es una de las principales figuras literarias de Rumanía, con gran influencia en el panorama actual europeo. También es conocida su faceta política como crítica del régimen y de la censura comunistas, en especial en la Rumanía de Nicolae Ceaușescu. En 1964 publicó su primer libro Primera persona del plural (Persoana întâia plural), al que siguió algo más de una treintena de títulos en distintos géneros literarios, entre los que destacan los poemarios Octubre, noviembre, diciembre (Octombrie, noiembrie, decembrie; 1972), Estrella de presa (Stea de prada, 1985), El sol de después (Soarele de apoi, 2000), El reflujo de los sentidos (Refluxul sensurilor, 2004) y Mi patria A4 (Patria mea A4, 2010), y los libros de relatos Las cuatro estaciones (Cele patru anotimpuri, 1977) y Proyectos de pasado (Proiecte de trecut, 1982). Posee las distinciones de la Chévalier de la Légion d’Honneur de Francia (2009), el Premio Herder (1982), el Premio Poeta Europeo de la Libertad (2016), el Premio Internacional de Literatura Vilenica (2002) y el Premio Internacional de Poesía Camaiore (2005), entre otros.

1.- «En un mundo donde se habla y se escribe tanto, el objetivo de la poesía se ha convertido en salvar el silencio», según sus palabras ¿el silencio también es poesía?

Diría que el silencio es un ideal para la poesía, un ideal que, como cualquier otro, no puede ser alcanzado, pero que existe mediante un camino hacia él y la ambición de la poesía es decir menos para sugerir más. El siguiente paso sería no decir nada para sugerirlo todo.

2.- En 2006 dijo que soñaba «una poesía sencilla, limpia y transparente […]. Una poesía donde las palabras se juntan obedeciendo órdenes misteriosas». ¿Ha cumplido este sueño?

Es cierto que sueño con escribir un poema que se parece a aquellos monasterios, como en Italia, cuyas paredes tienen pintados unos paisajes. En estos paisajes, desde distintos ángulos, se pueden vislumbrar figuras de santos; es decir, aspiro a una poesía que tiene distintos planos y la posibilidad de descubrir distintas profundidades y, en estas profundidades, vislumbrar algunas cosas que no se ven a primera vista. A la pregunta de si he podido realizar este ideal, no lo sé… Es un ideal. Espero que sí. Creo que a lo largo del tiempo la poesía que escribo es cada vez más austera, une menos palabras y metáforas. Más bien se concentra en una metáfora que es el esqueleto del poema y no un adorno.

3.- Usted ha sufrido la censura de un régimen comunista («cada frase publicada significaba una victoria», llegó a decir) y dijo que su mayor miedo es la autocensura y, por consiguiente, lo políticamente correcto. ¿En libertad la palabra de una escritora, de un escritor, puede perder su valor?

Me parece que es triste que gente que siempre ha vivido en libertad inventen para sí y para otros una forma de censura. Hace algunos años, en Estados Unidos, unos americanos elaboraron en The New Yorker un listado de palabras y expresiones que no se debían utilizar. Ni la censura estalinista había creado algo así. Y con ese listado se sugería que la gente tenía que censurarse a sí misma. ¿Por qué? Lo consiente gente que no conoce el sufrimiento de vivir en un régimen de falta de libertad y que no se da cuenta de lo peligroso que es este invento que se propone.

4.- Le pido que cite algunos nombres importantes de la Literatura rumana para usted.

Los poetas que son unánimemente reconocidos en la poesía rumana: en el siglo XIX Mihai Eminescu, que es romántico; en el periodo de entreguerras Lucian Blaga, Tudor Arghezi y Ian Barbu, que son distintos entre sí, pero que se interesan por crear una poesía de esencia, que van más allá de las corrientes literarias. Después de la II Guerra Mundial, Nicolae Labiş, un gran poeta joven que murió a los 21 años en un accidente; también las poetas neo-modernistas Nichita Stanescu y Marin Sorescu. Cartarescu es un poeta más conocido por su prosa y sus novelas… Hay grandes poetas mujeres: Ileana Malancioiu, Nora Iuga, Marta Petreu… Rumanía es un país en el que se ha escrito siempre mucha poesía y en condiciones adversas, la última generación tienen entre 20 y 25 años y viven en un mundo difícil, en el que ser poeta significa condenarte a una vida de penuria y miseria; sin embargo, escriben bien y publican con muchos sacrificios, pagando ellos mismos sus propios libros. Puedo decir que Rumanía se distingue por su tradición y obstinación por escribir poesía. Hay un refrán que dice «El rumano ha nacido poeta», que tiene su origen en que hay una tradición de creación oral y popular muy importante.

 

5.- ¿Qué aspectos de la cultura española le han llamado la atención?

No es necesario decir la admiración que siento por los clásicos de la literatura española. Respecto a los contemporáneos, muchos los he conocido por casualidad y no tengo derecho a opinar al no disponer de datos suficientes para ello, ya que no leo español y sólo los conozco a través de las traducciones.

6.- La revista Saigón y yo mismo somos de Lucena, donde se publicó la primera antología de su obra en español, un libro bilingüe titulado Cosecha de ángeles. La cules îngeri (Juan de Mairena y de Libros, 2007). ¿Conoció esta edición? ¿Qué opinión tiene de ella?

¡Claro que sí! Este libro se ha publicado con ocasión de Cosmopoética, uno de los festivales de poesía más maravillosos en los que he participado. En aquel entonces, Córdoba aspiraba a ser capital europea, motivo por el que se organizaba este festival y se invertía mucho en cultura. Esta primera antología publicada por un hispanista y un poeta que no sabía rumano. Rafael Pisot era este hispanista que trabajaba en el Instituto Cervantes de Bucarest; primero fue lector en la Universidad de Iaşi y se enamoró de una mujer rumana que llegó a ser su mujer.

Foto: Gema Albornoz

MOLECULE DE CALCIU

Să un mă grăbesc,

Să las timpul să treacă,

Fiecare secundă-n cădere

Erodează puţin

Suferinţa.

Să aştept.

Fiecare val ce se spage

Sapă în stânca

De care-s înlănţuit,

Fiecare fir de rugină

Subţiază lanţul.

Într-un mileniu, în două,

Stânca va fi nisip,

Fierul verigilor pulbere,

Oasele mele, molecule de calciu

Risipite în apă,

Suferinţa nimic.