Antología El viejovenismo va a llegar

El viejovenismo va a llegar reúne poemas de los ganadores y finalistas de aquel concurso que hicimos el año pasado, durante la pandemia; hemos incluido, como extras, material poético de los coordinadores del proyecto, la directora de Odisea Cultural, el editor de Versátiles Editorial, el ganador del I Certamen Viejoven de poesía y, en palabras de Ana Patricia Moya, de una cabra muy loca que anda suelta.

Léela aquí:
https://es.calameo.com/books/0002220126dd7ae467b1b

La poesía viejoven o sin foto. En Sur de Córdoba

https://www.surdecordoba.com/opiniones/manuel-guerrero-cabrera/la-poesia-viejoven-o-foto

Escribo estas líneas cuando acabo de salir de una clase de segundo de bachillerato en la que he hablado de la poesía desde los años 70 hasta hoy. Me habían facilitado unos apuntes que, en resumen, diré que no me gustaron. Por ejemplo, en ellos se podía leer que la poesía de la experiencia solamente se dio en los 90, a lo que se añade que no dijera nada de vertientes relacionadas con esta, como la línea clara, u otras que empezaron como una moda, como el uso de la estructura del haiku que, en verdad, también ha tenido su versión influenciada por la poesía de la experiencia. Sigue leyendo

Regresa No es país para viejóvenes en Odisea Cultural

No es país para viejóvenes es una sección literaria, que realizo junto a Ana Patricia Moya, para mostrar la poesía ajena a las modas, las voces con personalidad, la poética sin edad. Comenzó en La Galla Ciencia, pero, tras el cierre de esta en marzo de 2018, ha sido acogida en la revista Odisea Cultural. Hoy regresa:

noespaisparaviejovenes

No es país para viejóvenes surgió como tabla de salvación de la poesía que es ahogada por las modas, que imperan en el mercado editorial, porque hay voces y poemas que tienen vida más allá del oportunismo de un tuit, de la fotografía alterada de Instagram y del neosentimentalismo de canción rentable. La poesía viejoven vislumbra en cada verso el latido del amor, el alcance de la muerte y el motivo de la vida, sin darle importancia al aspecto físico de quien la escribe; y, en especial, es una poesía vivaz que no entiende de edad, porque poetas viejóvenes son quienes tienen menos y más de 30 años, con la esencia común de la palabra sutil y la imagen inesperada. En cada lectura que se ofrece hay un planteamiento distinto a lo que inundan las modas editoriales y las redes sociales, una apuesta inusual para la poesía.