This is it: después de Michael Jackson. Artículo en Surdecordoba.com

https://www.surdecordoba.com/opiniones/manuel-guerrero-cabrera/it-despues-michael-jackson

En las conversaciones que mantuve con la crítica y escritora aguilarense Gema Albornoz en los primeros días del pasado –y parece que lejano– verano, sobre la entrevista que hicimos a la gran poeta Ana Blandiana en Puente Genil, aquella siempre mostraba una ilusión contagiosa por haber conocido a la poeta rumana, una emoción desbordante en la voz y una sensibilidad brutal en las palabras. No pude evitar acordarme de ella, de Gema Albornoz, cuando comenzó el documental de los últimos ensayos de Michael Jackson, This is it, pues en los primeros minutos buena parte del equipo de baile o de la coreografía, generalmente compuesto por jóvenes, toma la palabra y transmite esa misma ilusión, emoción y sensibilidad (en definitiva, admiración) al saberse que ha compartido o va a compartir escenario con el mismísimo Rey del Pop. «Tú me inspiraste» y afirmaciones similares se escuchan de los labios de estos hombres y mujeres que parecen cumplir un sueño. Sin embargo, el sueño fue breve, porque el 25 de junio de 2009, a muy poco de comenzar el concierto de regreso, Michael fallecería en circunstancias polémicas, ajenas a la voluntad de este artículo y del documental que tratamos. Sigue leyendo

Cinco películas (o más). Artículo en Sur de Córdoba

https://www.surdecordoba.com/opiniones/manuel-guerrero-cabrera/cinco-peliculas-o-mas

Para sorpresa mía, pues fue algo nada habitual para mí, este verano pude ver casi una película al día (anoto que escribí estas palabras en septiembre, pero no han podido publicarse hasta hoy) y de algunas quisiera hablar. He tomado para este artículo cinco, para continuar con la cifra que mencioné en un artículo del año pasado (que era cuatro) y, así, le facilito a mi compañero de página Julián Valle la rima fácil, aunque no sea el verso su fuerte (así lo ha expresado él en alguna ocasión), porque no le gusta el cine que yo veo… A mí tampoco me convence el suyo (por ejemplo, considera soporífera Vértigo, cuando yo pondría este adjetivo a La La Land que sé que es de su gusto), pero no tengo intención de decir más que la línea antes mencionada.  Sigue leyendo

Que no cague. Artículo en Surdecordoba.com

https://www.surdecordoba.com/opiniones/manuel-guerrero-cabrera/que-no-cague

No deja de parecerme asombroso que a estas alturas del siglo XXI emplear la expresión «me cago en Dios» cause problemas. Conozco a mucha gente a la que se la he oído sin ningún tipo de contrariedad, atea también en el absurdo afán de arremeter contra lo que no cree, lo que no deja de ser una pérdida de energía tonta. Pero, claro, cuando leo en las noticias que la ha emitido Willy Toledo, no puedo sino encogerme de hombros y asentir al mismo tiempo, porque llevo varios años pensando que este tipo está gafado, le han puesto velas negras, le han echado mal de ojo o que la diosa Fortuna está cabeza abajo para él y que no hay modo de que le torne a estar derecha (probablemente, porque esta palabra, derecha, no le gusta). Sigue leyendo

La amistad entre Carlos Gardel y Rafael Alberti. Artículo en Surdecordoba.com

A José Jesús Conde, gardeliano

20 de mayo de 1928, la final de la Copa del Rey o Campeonato de España fue disputada por el Fútbol Club Barcelona y la Real Sociedad, que acabó con victoria del primer equipo por tres a uno, en el campo de El Sardinero en Santander. En aquel lugar, en aquel momento, coincidieron el poeta Rafael Alberti y el cantor Carlos Gardel, ambos fueron invitados y estuvieron acompañados por el escritor y editor José María de Cossío; curiosamente, Alberti era el único de los tres que no tenía interés por el fútbol, si bien posteriormente manifestaría su simpatía por el equipo catalán en aquella final. Gardel sí que iba con los azulgrana, porque contaba con varios amigos suyos en las filas del Barcelona, nombres propios de la historia de este equipo y del fútbol español, tales como Josep Samitier (apodado «El mago», gracias a que el cantor lo llamaba así, según el periodista Josep María Lladó i Figueres, como recoge el blog Gardel-es), Vincenç Piera y Franz Platko, entre otros. Este último, Platko, es otro punto de unión entre estos dos hombres, pues fue el héroe de aquel duro partido (a causa de un golpe, tuvo que ser retirado del campo, pero volvió con la cabeza vendada para terminar el partido), y emocionó de tal manera a Alberti que este le escribió una oda publicada en Cal y canto (1929); en cuanto a Gardel, se corrió la leyenda de que el mismísimo Zorzal le había puesto las vendas al jugador y que le había alentado a volver al juego, de la amistad que se tenían. Celebraron la victoria en el hotel con los catalanes, con «banderines separatistas» y el canto del «Els segladors»; con el poeta gaditano y con Cossío, se encontraba Gardel quien interpretó algunos tangos.

Ese día, 20 de mayo de 1928, Gardel y Alberti se conocieron en Santander. Alberti dejaría escrito sobre él lo siguiente en sus memorias que llamó La arboleda perdida:

Con él [Gardel] salimos aquella misma madrugada para Palencia. Una breve excursión, amable, divertida. Gardel era un hombre sano, ingenuo, afectivo. Celebraba todo cuanto veía o escuchaba. Nuestro recorrido por las calles de la ciudad fue estrepitoso. Los nombres de los propietarios de las tiendas nos fascinaron. Nombres rudos, primitivos, del martirologio romano y visigótico. Leíamos con delectación, sin poder reprimir la carcajada «Pasamanería de Hubilibrordo González»; «Café de Genciano Gómez»; «Almacén de Eutimio Bustamante»; y éste sobre todos: «Repuestos de Cojoncio Pérez». Un viaje feliz, veloz, inolvidable. Meses después, ya en Madrid, recibí una tarjeta de Gardel fechada en Buenos Aires. Me enviaba, con un gran abrazo, sus mejores recuerdos para Cojoncio Pérez. Como a mí, era lo que más le había impresionado en Palencia.

Entrevista a Ana Blandiana en Surdecordoba.com

https://www.surdecordoba.com/la-lupa/entrevista-la-gran-poeta-ana-blandiana

ENTREVISTA A ANA BLANDIANA

Manuel Guerrero Cabrera

Traducción de Viorica Patea

El VI encuentro de poesía de la Asociación Cultural Poética de Puente Genil tuvo como invitada de honor a una de las voces más importantes de la literatura europea actual, Ana Blandiana, a quien hemos podido entrevistar para Surdecordoba.com. Sirva esta línea para agradecer a Antonio Roa que haya contado conmigo.

Ana Blandiana (Timișoara, Rumanía, 1942) es una de las principales figuras literarias de Rumanía, con gran influencia en el panorama actual europeo. También es conocida su faceta política como crítica del régimen y de la censura comunistas, en especial en la Rumanía de Nicolae Ceaușescu. En 1964 publicó su primer libro Primera persona del plural (Persoana întâia plural), al que siguió algo más de una treintena de títulos en distintos géneros literarios, entre los que destacan los poemarios Octubre, noviembre, diciembre (Octombrie, noiembrie, decembrie; 1972), Estrella de presa (Stea de prada, 1985), El sol de después (Soarele de apoi, 2000), El reflujo de los sentidos (Refluxul sensurilor, 2004) y Mi patria A4 (Patria mea A4, 2010), y los libros de relatos Las cuatro estaciones (Cele patru anotimpuri, 1977) y Proyectos de pasado (Proiecte de trecut, 1982). Posee las distinciones de la Chévalier de la Légion d’Honneur de Francia (2009), el Premio Herder (1982), el Premio Poeta Europeo de la Libertad (2016), el Premio Internacional de Literatura Vilenica (2002) y el Premio Internacional de Poesía Camaiore (2005), entre otros.

1.- «En un mundo donde se habla y se escribe tanto, el objetivo de la poesía se ha convertido en salvar el silencio», según sus palabras ¿el silencio también es poesía?

Diría que el silencio es un ideal para la poesía, un ideal que, como cualquier otro, no puede ser alcanzado, pero que existe mediante un camino hacia él y la ambición de la poesía es decir menos para sugerir más. El siguiente paso sería no decir nada para sugerirlo todo.

2.- En 2006 dijo que soñaba «una poesía sencilla, limpia y transparente […]. Una poesía donde las palabras se juntan obedeciendo órdenes misteriosas». ¿Ha cumplido este sueño?

Es cierto que sueño con escribir un poema que se parece a aquellos monasterios, como en Italia, cuyas paredes tienen pintados unos paisajes. En estos paisajes, desde distintos ángulos, se pueden vislumbrar figuras de santos; es decir, aspiro a una poesía que tiene distintos planos y la posibilidad de descubrir distintas profundidades y, en estas profundidades, vislumbrar algunas cosas que no se ven a primera vista. A la pregunta de si he podido realizar este ideal, no lo sé… Es un ideal. Espero que sí. Creo que a lo largo del tiempo la poesía que escribo es cada vez más austera, une menos palabras y metáforas. Más bien se concentra en una metáfora que es el esqueleto del poema y no un adorno.

3.- Usted ha sufrido la censura de un régimen comunista («cada frase publicada significaba una victoria», llegó a decir) y dijo que su mayor miedo es la autocensura y, por consiguiente, lo políticamente correcto. ¿En libertad la palabra de una escritora, de un escritor, puede perder su valor?

Me parece que es triste que gente que siempre ha vivido en libertad inventen para sí y para otros una forma de censura. Hace algunos años, en Estados Unidos, unos americanos elaboraron en The New Yorker un listado de palabras y expresiones que no se debían utilizar. Ni la censura estalinista había creado algo así. Y con ese listado se sugería que la gente tenía que censurarse a sí misma. ¿Por qué? Lo consiente gente que no conoce el sufrimiento de vivir en un régimen de falta de libertad y que no se da cuenta de lo peligroso que es este invento que se propone.

4.- Le pido que cite algunos nombres importantes de la Literatura rumana para usted.

Los poetas que son unánimemente reconocidos en la poesía rumana: en el siglo XIX Mihai Eminescu, que es romántico; en el periodo de entreguerras Lucian Blaga, Tudor Arghezi y Ian Barbu, que son distintos entre sí, pero que se interesan por crear una poesía de esencia, que van más allá de las corrientes literarias. Después de la II Guerra Mundial, Nicolae Labiş, un gran poeta joven que murió a los 21 años en un accidente; también las poetas neo-modernistas Nichita Stanescu y Marin Sorescu. Cartarescu es un poeta más conocido por su prosa y sus novelas… Hay grandes poetas mujeres: Ileana Malancioiu, Nora Iuga, Marta Petreu… Rumanía es un país en el que se ha escrito siempre mucha poesía y en condiciones adversas, la última generación tienen entre 20 y 25 años y viven en un mundo difícil, en el que ser poeta significa condenarte a una vida de penuria y miseria; sin embargo, escriben bien y publican con muchos sacrificios, pagando ellos mismos sus propios libros. Puedo decir que Rumanía se distingue por su tradición y obstinación por escribir poesía. Hay un refrán que dice «El rumano ha nacido poeta», que tiene su origen en que hay una tradición de creación oral y popular muy importante.

 

5.- ¿Qué aspectos de la cultura española le han llamado la atención?

No es necesario decir la admiración que siento por los clásicos de la literatura española. Respecto a los contemporáneos, muchos los he conocido por casualidad y no tengo derecho a opinar al no disponer de datos suficientes para ello, ya que no leo español y sólo los conozco a través de las traducciones.

6.- La revista Saigón y yo mismo somos de Lucena, donde se publicó la primera antología de su obra en español, un libro bilingüe titulado Cosecha de ángeles. La cules îngeri (Juan de Mairena y de Libros, 2007). ¿Conoció esta edición? ¿Qué opinión tiene de ella?

¡Claro que sí! Este libro se ha publicado con ocasión de Cosmopoética, uno de los festivales de poesía más maravillosos en los que he participado. En aquel entonces, Córdoba aspiraba a ser capital europea, motivo por el que se organizaba este festival y se invertía mucho en cultura. Esta primera antología publicada por un hispanista y un poeta que no sabía rumano. Rafael Pisot era este hispanista que trabajaba en el Instituto Cervantes de Bucarest; primero fue lector en la Universidad de Iaşi y se enamoró de una mujer rumana que llegó a ser su mujer.

Foto: Gema Albornoz

MOLECULE DE CALCIU

Să un mă grăbesc,

Să las timpul să treacă,

Fiecare secundă-n cădere

Erodează puţin

Suferinţa.

Să aştept.

Fiecare val ce se spage

Sapă în stânca

De care-s înlănţuit,

Fiecare fir de rugină

Subţiază lanţul.

Într-un mileniu, în două,

Stânca va fi nisip,

Fierul verigilor pulbere,

Oasele mele, molecule de calciu

Risipite în apă,

Suferinţa nimic.

Fue violación. Artículo en Surdecordoba.com

http://www.surdecordoba.com/opiniones/manuel-guerrero-cabrera/fue-violacion

Fue una violación. Me causa pesadumbre que la ley diga que no es sino un abuso. Fue una violación, pero la sentencia… Cada vez que hay una que no comprendo o que me parece fuera de lugar, me acuerdo de la anécdota que leí en el libro Habla, si quieres que te conozca de Ramón Grande del Brío, en el que señala «casos de perversión lingüísticos» en el ámbito de lo judicial. Sigue leyendo

De la palabra heroína. Artículo en Surdecordoba.com

http://www.surdecordoba.com/opiniones/manuel-guerrero-cabrera/la-palabra-heroina

Desde hace algún tiempo, puede que sean años, me encuentro por las redes sociales y en la misma Internet con un listado de palabras que, bajo el anuncio de la que «la lengua castellana es machista», refiere una serie de palabras en masculino y en femenino con sus significados, en los que llama la atención los rasgos insultantes, o presuntamente machistas, de las acepciones femeninas.

Sigue leyendo