Es la vida tan corta. Poema de El desnudo y la tormenta

desnudo

ES LA VIDA TAN CORTA

Manuel Guerrero Cabrera

 

La vida es un instante. No me explico

por qué esta noche no se acaba nunca.

LUIS ALBERTO DE CUENCA

 

Es la vida tan corta,

amor mío, tan breve

que no entiendo por qué mi sentimiento,

por qué esta sensación.

Todo pasa, sí, todo

y también todo queda,

como tú entre mis sábanas,

que me traen tu amarga

y permanente ausencia.

Si has estado conmigo desde siempre,

si descubro que nunca,

nunca he vivido sino entre tus brazos.

Es tan corta la vida,

amor mío, tan breve…

Poema que me dedica Jaime Verdú

En Malagueando, próximo libro de Jaime Verdú, este poeta me dedica el siguiente poema:

 

VERDIALES
VENTOLINOS

Ventolinos verdiales, si robín ventolinos
en plumaje ligero, cetrería obispada,
tornabrisa de Aquiles, en la paja trillada,
al violín del invierno, si naciendo molinos.

Los verdiales alados al verano saludan
con sombrero y fajines, a la parra en vendimia,
con platillos rebeldes, castañuelas de alquimia
a los montes subidas, con bandurrias añudan.

Si fandango pandero, boquerón orquestino,
las guitarras sonoras por riachuelo platino,
si flamenco zancudo, caracola marina,

a la voz de varilla, capitula brinquina,
por alcalde encintado, con bandera taurina,
y la tarde galana, remoquete fiestino.

Nueva edición de El desnudo y la tormenta

 

Recupero El desnudo y la tormenta, tras cinco años descatalogado, en edición para Amazon Kindle y en papel.

La obra continúa teniendo prólogo de María Jesús Soler Arteaga y epílogo de Lara Cantizani, con la novedad de ilustraciones que firma Carmen Suárez Ordóñez. A todo esto se añade, en la edición en papel, las críticas de Antonio J. Sánchez y Gema Albornoz sobre la obra.

EL DESNUDO Y LA TORMENTA PORTADA KINDLE 2

 

Desaparecerá la tierra. Poema en Aldaba 39

DESAPARECERÁ LA TIERRA…

Manuel Guerrero Cabrera

 

Desaparecerá la Tierra cuando cierres

los ojos y tus párpados serán un crespón fúnebre.

Todo fenecerá, todo cuanto hay en ella,

desde los olivares de estrella de aceituna

o el deseo de amar cenizas del estío,

hasta la calle tierna donde está tu ventana

o la tecnología fútil de ingenio humano.

Tu nombre en Internet, las canciones ruidosas,

el piano del amante, la cena que enamora,

Saturno y sus anillos, el único de Sauron,

Darth Vader y su imperio, las pléyades del árabe,

la estrella comunista, monarquías, repúblicas.

Nada valdrá la pena cuando cierres los ojos.

 

Este poema ha aparecido en el nº 39 de Aldaba.

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