Entrevista en Mislibrospreferidos.com por El fuego que no se extingue

http://mislibrospreferidos.com/entrevistas/leer/241.manuel-guerrero-cabrera
¿Cuándo decidiste ser escritor?
Aunque comencé a escribir en la adolescencia y a publicar en revistas de distinto tipo, debido al afán vital de expresarme y de sentir lo cotidiano de forma diferente; no me convencí de que era escritor hasta el momento en el que mis publicaciones son seguidas por un público y respaldadas o atendidas por otros escritores.
¿Qué tipo de novelas son las que más te gusta escribir?
Solamente he publicado una novela corta dentro del libro Para despertar (Moreno Mejías, 2011), de corte policíaco, que es un subgénero narrativo que me atraía desde siempre. Mi novela ideal intentaría mezclar el género policíaco con la temática del tango.
¿Cuál ha sido tu último libro?
Mi último libro que se ha publicado es El fuego que no se extingue (Manantial-Ayto. Priego de Córdoba, 2013). Es un poemario dividido en dos partes: la primera, «Melange», aporta poemas inéditos hasta la fecha de variada temática de lo cotidiano; la segunda, «El mismo loco afán», recoge una breve selección personal de los anteriores poemarios.
¿Cómo se te ocurrió la idea de escribir tu último libro? ¿qué te inspiró?
El libro es resultado de mi participación en el Aula de Literatura de Priego de Córdoba, que dirige la poeta Maricruz Garrido. A diferencia de las obras anteriores, que están más meditadas en orden y coherencia como conjunto poético, decidí elegir los poemas que más me convencían sin ninguna pauta.
Lo que inspiran estos poemas son motivos habituales de nuestros días que sugieren otros, desde un microondas que anima a la lectura a una huelga general que deriva en ausencia del amor.
Algunos creen que la vida de los escritores se reflejan en su obras ¿qué parte de ti se ha quedado en la novela?
Tanto en la poesía, como en la narrativa y en el ensayo, se refleja mi pasión por la lectura y por el tango. De una y otro dejo caer ecos y sugerencias en el verso y en la prosa.
¿Qué opinas de los soportes digitales para la lectura?
Son muy útiles y cómodos. Ahora que los hay de todo tipo y con mayor volumen de capacidad e, incluso, con mayor grado de que sean compatibles varios formatos de texto. No obstante, suelo leer más en libros que en este tipo de soportes.
¿Te relacionas con tus lectores a través de las redes sociales?
Sí. Lo intento con Facebook y el blog, en los que en ocasiones me encuentro con algún mensaje de agradecimiento por mis textos. Me sorprende mucho que me feliciten por mis artículos ensayísticos de crítica literaria, pues el número de lectores es reducido. Recientemente me he registrado en Twitter, aunque todavía no comprendo bien cómo puede ser útil este medio para comunicarse.
¿Cuál ha sido el último libro que has leído?
Principalmente, he leído poesía: Como las cosas claman (Antología poética) de María Victoria Atencia(Renamiento, 2011), よしなしうた/Songs of nonsense (en edición bilingüe japonés-inglés) de Shuntaro Tanikawa (Seidosha, 1991) y he releído un cuadernillo con poemas de Lara Cantizani (seminario de Zafra, 2009).
En novela he leído una bella historia de amor con motivos filológicos: ¡Melisande! ¿Qué son los sueños? de Hillel Halkin.
¿Quién es tu escritor favorito?
Hay poetas, como Luis Alberto de Cuenca, Homero Expósito, Miguel Hernández o San Juan de la Cruz, que desde la primera vez que los leí no los considero favoritos, sino esenciales. A esta lista podría añadir varios nombres más, aunque me gustaría citar a los que tengo cercanos y me inspiran con su obra: Antonio J. Sánchez, Lara Cantizani, María Jesús Soler o Jesús Cárdenas.
En otros géneros literarios, Miguel de Cervantes y Jorge Luis Borges, en narrativa; Manuel Alcántara y Larra en artículos; y Miguel Mihura, en teatro.
Si pudieras escoger sólo un libro ¿Cuál escogerías?
Un volumen que recogiera los poemas mayores de San Juan de la Cruz o una antología poética, en la que aparecieran.
Punto final. ¿Quieres añadir algo a modo de despedida?
Quisiera dar las gracias por la entrevista y animar a mislibrospreferidos.com a que siga adelante con su labor.
También me gustaría incidir en la importancia de la lectura como medio de expresión, pues nos aporta conocimiento, nos ayuda a pensar y a activar la mente y, sobre todo, nos impulsa a la imaginación.
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Bécquer en una estatua. La muerte en unos niños en Cabra digital

Aparece un nuevo artículo de mi autoría en Cabradigital.es, sobre el robo de la estatua de Bécquer en el castillo de Trasmoz y las muertes en Irak.
http://www.cabradigital.es/?act=articulo&c=01&e=23&id=20140822191417
BÉCQUER EN UNA ESTATUA. LA MUERTE EN UNOS NIÑOS.
(c) 2014. Manuel Guerrero Cabrera
 
Hace dos semanas recibí un correo electrónico en el que se pedía ayuda para restituir un monumento a Bécquer que se encontraba en las cercanías del castillo de Trasmoz, en la provincia de Zaragoza. Bécquer había sido robado junto a una placa en la que se encontraba un fragmento de una de las Cartas desde mi celda que aludía a aquella zona. Lamentablemente, ya no quedan fanáticos becquerianos que, jugándose el tipo, se lleven un monumento de su poeta favorito, ni movimientos anti-Bécquer que justifique su despedazamiento, sino que lo han hecho para obtener dinero, que, como nos recuerda el poeta malagueño don Manuel Alcántara, sirve para no tener problemas de dinero.
Hasta aquí, más o menos, había escrito cuando, hace una semana, más o menos, quedé turbado con la crueldad del Estado Islámico en Irak, cuyos asesinatos ha hecho que el Premio Nobel de la Paz Barack Obama ordene una intervención militar. Después de saber que se decapitan niños –y no creo que importe el motivo–, que, como decía el ya referido maestro Manuel Alcántara, «tienen el oficio de ser niños, que es hermoso, eventual y sagrado»; ¿qué podría decir de una estatua de Gustavo Adolfo Bécquer a la que también le han quitado la cabeza?
Pero en esto de acefalías quizá debamos mirarnos más de uno. Tal vez porque es agosto apenas he recibido mensajes desde las redes sociales, como cuando se trata de la también injusta situación en Gaza o la maldita guerra de Ucrania. Muchos agitadores en pro de la paz están descansando y desconectan de la realidad (yo no soy capaz de soportar el dolor de lo ocurrido en Irak y sé que me toca lejos, por lo que los entiendo), porque prefiero creer en esto antes que, como algunas voces claman, en la paz como  una moneda política y lo de que haya cristianos –y de otras religiones minoritarias–  muertos, sean menores de edad o no, es lo que tiene que denunciar cierto grupo y no otros… En todo caso, ruego que se me perdone el tono, pero hay lugares en el mundo que están, y no es un chiste, como pollo sin cabeza.
Podría acabar diciendo que, ya que hemos comenzado con él, si se leyera más a Bécquer tendríamos un mundo mejor. Quedaría muy bien por mi parte, pero no lo creo, porque no me convence su tono posromántico, y porque no son muy esperanzadores poemas como aquel que empieza «¿De dónde vengo…? El más horrible y áspero…» o este:
 
Al brillar un relámpago nacemos, 
y aún dura su fulgor cuando morimos; 
¡tan corto es el vivir!
La Gloria y el Amor tras que corremos 
sombras de un sueño son que perseguimos; 
¡despertar es morir!
 
Sin embargo, ¡qué distinto sería todo si tuviéramos el siguiente poema como nuestro particular himno personal!
 
Por una mirada, un mundo; 
por una sonrisa, un cielo; 
por un beso… ¡Yo no sé 
qué te diera por un beso!
 
Miradas, sonrisas, besos… Sí, todo esto se puede hacer con la cabeza. Y los niños, y quienes no lo son, hacen el mundo más llevadero con estos tres gestos: miradas, sonrisas, besos… 

La Semana Santa lucentina en los pueblos vecinos. Artículo en Pasión franciscana

Aunque estamos distantes de la Semana Santa y del momento de publicación, comparto este artículo aparecido en Pasión Franciscana de este año.
LA SEMANA SANTA LUCENTINA EN LOS PUEBLOS VECINOS
Manuel Guerrero Cabrera
 
Hace ya casi cinco años encontré una fotografía en la que el Nazareno de Priego estaba siendo santeado, llevado a hombros por santeros de Lucena. Con motivo de ello, escribí en Lucenahoy un artículo sobre lo extraño que es encontrarse con la santería fuera de Lucena, y en Campanitas, Antonio Crespillo, para quien deseo todo el ánimo en este momento, indicó que esa procesión ocurrió en mayo de 1970, teniendo como manijero a Jesús Lavela.
En el afán de la curiosidad, he ido de Priego a Monturque, donde la influencia de nuestra santería es evidente: procesión a hombros, con el uso de cuñas, almohadillas, horquillas, toque santero de tambor y otros aspectos que no vienen al hilo de este artículo. Nuestra atención se centra en la guía de «Cultos y Semana Santa en Monturque» de 1958, en la que la imagen que aparece en la cubierta es la de la Pollinita de Lucena; y en la de 1960, aparece la Virgen de los Dolores «Servitas». Aunque esta curiosa aparición pueda deberse a una errata o a un malentendido, es muy probable que la imprenta Tenllado, que realizó la guía en esos años, empleara estas fotografías al no disponer de ninguna de las imágenes de Monturque; además, esas mismas fotos de la Pollinita y de la «Servitas» las encontramos en los carteles de los cultos que de forma conjunta realizaban en los años cuarenta del siglo XX.
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Volviendo a la década de los setenta, y recalando en Cabra, hallamos unos interesantes artículos del sacerdote Rafael Flores Morante en La Opinión de Cabra, de los que destacamos el aparecido en el número del 27 de abril de 1976, en el que resume ligeramente «la pasada Semana Santa en Lucena», lo que permite que la revivamos nosotros en la distancia, contrastándola con la guía de la Semana Santa de aquel año. Rafael Flores Morante indica que el Viacrucis del Silencio se realizó el Sábado de Pasión, al no permitirlo la lluvia el Viernes de Dolores; que la Pollinita (que llama «Nuestro Padre Jesús de la Paz en su Entrada en Jerusalén») desfiló sin problemas el Domingo de Ramos; refiere que hubo un Viacrucis el Lunes Santo con el Señor de la Pasión (el Crucificado de los Franciscanos) y con mucho público, lo que no aparece en el programa de 1976; que el Martes Santo procesionaron el Cristo de la Misericordia («Camisitos»), el del Amor, el de la Humillación y la Virgen de los Servitas; y que el Miércoles hicieron lo propio las Cofradías de Jesús de la Humildad y Nuestra Señora de la Piedad, y la del Silencio (aunque erróneamente Flores Morante indica que salieron tres cofradías, al considerar los «Tambores del Silencio», como independientes del Cristo de la Salud y Misericordia, «Silencio»). El Jueves Santo solo nombra los pasos de este día: el Preso (que llama «Cautivo»), la Columna, la Esperanza, el Caído, la Sangre, el Mayor Dolor y Nuestra Señora de las Angustias. En cuanto al Viernes Santo, nombra a la Venerable Archicofradía de Jesús Nazareno con todos sus Titulares (Santa Mujer Verónica, Santa María Magdalena, etc.) y alude a la tradición de la bendición en la Plaza Nueva y en la puerta de la cárcel, de donde sacó un preso; en cambio, en el programa oficial solamente se indica que procesionaban Jesús y la Virgen de la Capilla. Por cierto, ese Viernes Santo sí hubo procesión del Santo Entierro. La que no salió fue la Soledad, debido al mal tiempo. Finalmente, el Domingo de Resurrección bajaría la Virgen de Araceli. Es llamativo que Rafael Flores exponga que «ha descendido algo la participación en los cultos internos, quizás por un exceso de procesiones», palabras un tanto críticas, pero poco claras, para referirse al trabajo de las cofradías lucentinas.
Para finalizar, en La Opinión de Cabra del 17 de marzo de 1978, aparece extrañamente la guía de procesiones de nuestra Semana Santa, que fue así:
–Domingo de Ramos: la Pollinita, que procesiona desde San Mateo.
–Lunes Santo: llama la atención que se mencione a la Hermandad de Ntro. Padre Jesús del Perdón de la Parroquia de Santo Domingo, que en verdad se trata del Cristo del Derribo, y la «Venerable Archicofradía de Ntro. Padre Jesús de las Palmas y María Stma. de la Amargura de la Parroquia del Carmen, que son la Pollinita y la Virgen de los Dolores del Carmen, respectivamente; ese Lunes Santo comenta que la «Antigua Cofradía de la Pasión» realiza un Viacrucis en el Convento de los Franciscanos.
–Martes Santo: Cristo de la Humillación, Servitas (estas dos devociones aún señaladas en cofradías independientes), Cristo del Amor y Cristo de la Misericordia.
–Miércoles Santo: Cristo de la Buena Muerte y Virgen de las Penas, desde el Carmen. Cristo del Silencio desde San Mateo.
–Jueves Santo: El Preso, la Sangre y el Mayor Dolor, desde Santo Domingo. El Caído, la Columna y la Virgen de la Esperanza, desde Santiago. No se menciona a la Virgen de Piedra.
–Viernes Santo: desde la Capillita, Jesús y la Virgen del Socorro únicamente por la mañana; por la tarde, «Santo Sepulcro y Ntra. Sra. de los Dolores», en claro error por Santo Entierro y Ntra. Sra. del Socorro.
–Sábado Santo: la Virgen de la Soledad, que sale desde la Iglesia de San Agustín.
–Domingo de Resurrección: Jesús Resucitado, que sale desde el Carmen.
Hemos hallado alguna nota más con posterioridad a 1978 sobre nuestra Semana Santa en este medio egabrense, a las que no doy cabida aquí para no extender demasiado este artículo, con el que pretendo mostrar que, de un modo u otro, nadie es indiferente a nuestra Semana Mayor.

Escrito está en mi alma vuestro whatsapp en Surdecordoba.com

En esta nueva etapa de Surdecordoba.com ha aparecido un nuevo artículo de mi autoría: Escrito está en mi alma vuestro Whatsapp.
http://www.surdecordoba.com/opiniones/manuel-guerrero-cabrera/escrito-esta-mi-alma-vuestro-whatsapp
Del mismo modo que Garcilaso de la Vega, «cuando me paro a contemplar mi estado/y a ver los pasos por do me ha traído», me encuentro con el nacimiento, auge, caída y, en varios casos, olvido de distintas redes sociales. Si bien nacen porque ocupan una supuesta necesidad (es cuestión de descontento ante las distintas alternativas de comunicación actuales), el auge llega con motivo de que se ponen de moda. Ni que decir tiene que la caída y el olvido son fases propiciadas por el paso de esta. De lo pasado, me entristece la agonía del correo electrónico, que fue una revolución en los medios de comunicación y que hoy está desdeñado por la juventud y abandonado por el resto, para que al final haya quedado confinado para publicidad; lo que viene a ser una buena metáfora del consumo humano que genera desechos de la misma guisa que acumula correo basura.
Facebook, que acaba de cumplir diez años, y Twitter, que llegará a tal edad en algún tiempo, están en uno de sus mejores momentos. Ambos conservan parte del alma de los antiguos chats y de los blogs, ofrecen un aire audiovisual renovado que parece contentar a los que reflexionamos sobre lo recorrido y a quienes prefieren un «carpe diem» internáutico.
En esta rápida consideración, la telefonía móvil le ha quitado el papel principal a los ordenadores, que parece que finalmente quedarán como herramientas de trabajo junto a las tablets o «tabletas», como más de una vez he oído pronunciar, que, como recién nacidos, están viviendo una juventud enfocada a lo lúdico, como antaño, con nuestro primer ordenador de la adolescencia, pusimos más empeño en instalar juegos que programas para la edición de textos. Así, en el actual cine de la comunicación, el protagonismo de la telefonía móvil ha propiciado una serie de títulos muy destacados, en los que los juegos cobran mucha importancia, al mismo nivel que las aplicaciones de redes sociales y la mensajería instantánea y «gratuita», en el que incluimos el célebre Whatsapp.
En el uso de esta aplicación de mensajes, me he dado cuenta de que más del 70% de mis contactos NUNCA se ha comunicado conmigo mediante este sistema, a lo que sumo que, del 30 restante, la inmensa mayoría me tiene como receptor de cuentachistes particular o grupal, de tal manera que puedo afirmar que menos de diez personas de mi listado de contactos se han comunicado conmigo por Whatsapp sin enviarme gracejo alguno. O sea, retomando a Garcilaso, casi nadie me dice aquello de «vos solo lo escribistes, yo lo leo».
Y lo de los grupos… Alguien pone una foto (por defecto y por desgracia se te descargan automáticamente) y quedas como un maleducado si no dices algo o pones una carita. Da igual si la foto es de un árbol o de tu hijo recién nacido; el otro contacto te la envía sin preguntarte si tienes ganas o tiempo para verla. Y he aquí una curiosa cuestión… Cuando oímos el aviso de haber recibido un mensaje por Whatsapp, dejamos lo que estamos haciendo y le prestamos toda nuestra atención, pero no siempre contestamos. Recibimos una foto y asumimos que el otro solamente quiere que sepamos que está viendo un árbol o que su hijo es el más lindo del planeta… Facebook lo tiene fácil: le damos a «Me gusta», y cumplimos. Sin embargo, el Whatsapp no incluye tal opción y nos obliga a escribir algo… o a hacer como que no lo hemos visto. En más de una ocasión me ha ocurrido:
 
–Te envié un Whatsapp antes de ayer, ¿por qué no me respondiste?
–¿Ah, sí? No me di cuenta, –inmediatamente suena su móvil y mira el Whatsapp.
 
Y quienes no nos damos cuenta somos nosotros de que no importan los medios y modos de comunicarnos que existan, si no nos queremos dar por enterados. No hay peor sordo que el que no quiere oír. Ojalá todo fuera tan sencillo y evocativo como aquel verso:
 
Escrito está en mi alma vuestro gesto.
 
Ya que Garcilaso viene conmigo hoy, ¿por qué no compartir sus versos por Whatsapp? ¿Me responderá alguien?

Los sonetos dedicados a Juan Valera en la edición alemana de Johannes Fastenrath (1882) en La Opiníon de Cabra

En La Opinión de Cabra ha aparecido recientemente un estudio sobre los sonetos que Johannes Fastenrath le dedicó a Juan Valera en la edición alemana de Pepita Jiménez (1882). Vaya mi agradecimiento para doña Miriam Palma por su ayuda, en especial, con el segundo soneto.
http://www.laopiniondecabra.com/ampliar.php?sec=especiales&sub=colaboraciones&art=935
LOS SONETOS DEDICADOS A JUAN VALERA EN LA EDICIÓN ALEMANA DE JOHANNES FASTENRATH (1882)
Manuel Guerrero Cabrera
  
La colección de traducciones de Pepita Jiménez que podemos contemplar en la exposición del Museo Aguilar y Eslava de Cabra nos da idea del éxito y de la gran difusión que tuvo esta obra de Juan Valera en el siglo XIX, así como de las traducciones que tuvo la novela. En este último aspecto, en vida de su autor, la novela fue vertida al portugués, italiano, francés, inglés, sueco, checo, polaco y alemán (1), que es la que nos interesa para el motivo del presente artículo; así, en lengua alemana llegaron a aparecer tres (2):
– La edición de Fastenrath, publicada en Leipzig, 1882.
– La versión de Paulina Schanz y H. J. Hart, en la imprenta de Auerbach de Berlín, también en 1882.
–Y, con motivo del éxito de la obra en Alemania, la que editó Wilhelm Lange, en 1884.
 Se conocen algunas circunstancias sobre la primera de las traducciones. Seis años pasan desde que Fastenrath la concluye hasta que encuentra un editor, aunque, al saber que Paulina Schanz está preparando otra adaptación, don Juan parece mostrar preferencia por esta (3). No obstante, el autor se alegra del «éxito cosechado en Alemania ya que de modo paralelo dos imprentas alumbran dos traducciones» (4). Así lo comunica con sus propias palabras:
 Los alemanes me aplauden mucho. Casi a la vez han salido dos traducciones tudescas de Pepita Jiménez una en Leipzig, de Fastenrath; otra en Berlín, imprenta de Auerbach, por Paulina Schanz, con introducción de Hart. Fastenrath me ha enviado un ejemplar de su libro, pero el de Paulina Schanz no le vi aún. (5)
 Cuando don Juan recibió el libro remitido por Fastenrath, se encontró con dos sonetos dedicados y fechados en Colonia (Köln) el 8 de febrero de 1882. El primero alude al tiempo que se dilató entre el fin de la traducción y su publicación con una metáfora en la que la obra es un niño; posteriormente, indica que Pepita con su gracia y encanto ha logrado ser del gusto del país germano; para concluir con una comparación basada en un juego de palabras entre las protagonistas de la obra traducida y de Fausto, Pepita y Margarita, respectivamente.
El segundo soneto comienza con la referencia a dos grandes místicos españoles (Santa Teresa y San Juan de la Cruz), para elaborar un juego conceptual entre lo celestial y lo terrenal. El autor relaciona a Pepita con esto último, al inflamar pasión en los hombres; sin embargo, resuelve el poema con la afirmación de que Pepita honra el amor de Dios. Pese al cuidado de la edición, hay una única errata en el noveno verso, al aparecer «triumphirten» en lugar de «triumphierten».
En definitiva, Fastenrath dedica dos sonetos a Juan Valera, como autor de Pepita Jiménez, en los que ensalza la belleza de la protagonista. A esto se añade que en el primero anuncia que Alemania recibe sus encantos y en el segundo a que dicha gracia aprecia el amor de Dios.
 
 Meinem lieben Freunde Excmo. Sr. D. Juan Valera.
A mi querido amigo el Excmo. Sr. D. Juan Valera.
 
I.-
 
Schier sieben Jahr voll Selbstsucht festgehalten
hab’ ich Dein schönstes kind in meiner Klaufe,
hielt ferne von des deutschen volks Applause,
Die reizendste der spanischen Gestalten.
 
Pepita treibt’s mit magischen Gewalten
hinaus, hinaus ausihren engen hause,
Sie labet Deutschland ein zum Götterschmause,
vor allem Volk will sie den Reizentfalten.
 
Geschmückt mit Andalusiens Blüthenkranz,
Gewann ein Opfer sie dem Liebegotte;
Die alle Sprachen spricht, die Polyglotte,
 
Tanz’ jetzt durch Deutschland den Pepitatanz!
Wie Faustens Gretchen span’sche Margarita,
So werd’ jetzt deutsch die spanische Pepita! (6)
 
 
Casi siete años enteros he mantenido
a tu más bello niño en mi celda,
me mantuve distante del aplauso del pueblo alemán,
lo más atractivo a las formas españolas.
 
Pepita sale con fuerza divina,
sale de su estrecha casa,
ella invita a Alemania a una fiesta de Dioses,
ella quiere mostrar sus encantos ante todo el pueblo.
 
Adornada con coronas de flores andaluzas,
ella ganó un sacrificio al Dios del Amor;
habla todas las lenguas, políglota.
 
Danza ahora por Alemania el baile de Pepita,
como Gretchen de Fausto, en español, Margarita,
así se vuelve ahora alemana la española Pepita.
 
II
 
Den Himmel zog hernieder su der Erden,
Die Mystik der Teresa de Jesús,
Die Insbrunst eines San Juan de la Cruz–
wer möchte heilig nicht wie Diese werden?
 
Da winkt mit andalusichen Geberden
Pepita’s Gluth zu indischem Genuβ:
Als Mensch entflammt von heiβen Liebestuβ,
Der sich als hirt geträumt von seelenherden.
 
Und triumphirten auch die indischem Triebe,
Trat siegreich die Natur in ihre Rechte,
Das höchte bleibt –der Seele Drang ersehn’ es! –
 
Das Höchte bleibt des Menschen Gottesliebe,
Und dieser reinsten liebe Gold. das echte,
Schätzt auch Pepita Vargas de Jimenez.
 
 
¿El cielo movido aquí abajo al suelo,
la mística de Teresa de Jesús,
el fervor único de San Juan de la Cruz,
qué santo como estos no les gustaría convertir?
 
Siendo así, Pepita guiña con gestos andaluces
al calor del disfrute terrenal:
todos los hombres se inflaman con el ardiente beso de amor,
como el pastor se sueña a sí mismo con el rebaño de almas.
 
Y también inflaman los impulsos de la naturaleza,
hecho victorioso la naturaleza en su verdad,
queda lo más elevado –que anhela el alma apremiada.
 
Queda lo más elevado de los hombres el amor de Dios,
y este puro amor dorado, el verdadero,
estima también Pepita Vargas de Jiménez. (7)
 
NOTAS:
(1) NAVARRO, A. (2003), pp. 102-103.
(2) Ibid., p. 88.
(3) TORRALBO, J. de D. (2008). p. 48.
(4) Ibid.
(5) Epistolario… (1930), p. 112.
(6) Los dos sonetos en alemán han sido tomados de la edición que se encuentra en la Biblioteca del Instituto-Fundación Aguilar y Eslava.
(7) Vaya mi agradecimiento a doña Miriam Palma, por ayudarme con este soneto.
 
 
Epistolario de Valera y Menéndez Pelayo (1930), con introducción y notas de Miguel Artigas Ferrando y Pedro Sáinz Rodríguez. Cía. Ibero-Americana de Publicaciones.
NAVARRO, A. (2003): «Historia editorial de “Pepita Jiménez”». Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, que sigue la publicación Cuadernos para Investigación de la Literatura Hispánica, núm. 10 (1988). Fundación Universitaria Española, Seminario “Menéndez Pelayo”, pp. 81-103.
TORRALBO, J. de D. (2008): «Juan Valera y la literatura alemana: traducción, recreación e interculturalidad», en Anglogermánica online: Revista electrónica periódica de filología alemana e inglesa, nº 6.

De la semilla negra. Poema en Garganta sin arena

Hoy ha aparecido mi poema De la semilla negra en el proyecto Garganta sin arena de la Asociación Cultural Naufragio. Este poema, en homenaje a la canción Semilla negra y a su autor, Santiago Auserón, se publicó en el último número de la revista EscriViendo, en el que aparecí como poeta invitado.
http://naufragiosinarena.blogspot.com.es/2014/08/de-la-semilla-negra-manuel-guerrero.html
https://manuelguca.wordpress.com/2014/01/02/de-la-semilla-negra-poema-en-escriviendo-8/
https://www.youtube.com/watch?v=jaeikov1Nck
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