Un foto poco conocida de Carlos Gardel. En Surdecordoba.com

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Carlos Gardel, el rey indiscutible del tango, realizó desde 1930 (aunque previamente había participado en una película muda) una carrera cinematográfica en los estudios de la Paramount en Joinville (Francia). Debido a sus éxitos y, en especial, a su constancia, consiguió rodar para la Paramount en Estados Unidos, en 1934, las películas Cuesta abajo y El tango en Broadway y, a principios de 1935, El día que me quieras y Tango Bar también con la Paramount. Gardel había conseguido ser una estrella del celuloide, ayudado por su voz y por su aspecto; era muy querido en distintos países de habla hispana, sobre todo por las mujeres; y la prensa alimentaba su luz.

Foto Cine Mundial Carlos Gardel

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Biblioteca Gardeliana 6: Carlitos Gardel como nunca se vio. En La opinión de Cabra

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BIBLIOTECA GARDELIANA 6: CARLITOS GARDEL COMO NUNCA SE VIO

Manuel Guerrero Cabrera

PRODUCCIÓN GENTE (1977): Carlitos Gardel como nunca se vio. Gente, Editorial Atlántida, 208 pp.

–¿Quién te dio esa guitarra…? ¿Quién te prestó una copla…?

¿Dónde fue el primer día…? ¿Quién te enseñó esa magia…?

CÁTULO CASTILLO Sigue leyendo

Biblioteca Gardeliana 5: Carlos Gardel. El gran desconocido de Erasmo Silva Cabrera. En La opinión de Cabra

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SILVA CABRERA, Erasmo (1967): Carlos Gardel. El gran desconocido. Ediciones Ciudadela, 250 pp.

Pocos títulos en la bibliografía sobre Carlos Gardel han iniciado una línea de interés y de polémica como El gran desconocido de Silva Cabrera, también llamado Avlis. Esto se debe, en pocas palabras, a que el autor rechaza de pleno el origen francés de Carlos Gardel y defiende su nacionalidad uruguaya, concretamente, su nacimiento en Tacuarembó. Este es el primer libro que habla de un Gardel oriental, que luego tendrá dos continuaciones más del mismo autor: Alegato por la verdad y El hombre y su muerte. Sin embargo, el espaldarazo a esta tesis se debe a Blas Matamoro [1] y a Nelson Bayardo [2], pero no nos importan sus aportaciones, puesto que se sucederán las distintas publicaciones hasta llegar a dos de los mejores títulos al respecto: Páginas abiertas de Eduardo Payssé (Ediciones Prometeo, 1990) y Repatriación de Gardel de Ricardo Ostuni (Club de tango, 1995; Corregidor, 1998). Estos dos últimos recogen y rehacen con interés, incluso en lo contradictorio, lo que ha dado de sí esta tesis uruguayista. Sigue leyendo

Biblioteca Gardeliana 4: Gardel. La biografía de Osvaldo y Julián Barsky. En La opinión de Cabra

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Biblioteca Gardeliana (4)

Primera edición:

BARSKY, Julián y Osvaldo (2004): Gardel. La biografía. Taurus, 943 pp.

Cuando llegamos a la última página de Gardel. La biografía y cerramos el libro, solamente hay que quitarse el sombrero. Estamos ante una obra monumental, no solamente por su extensión, sino por lo detallado y completo de su contenido, con un aparato crítico fuera de lo común en los libros sobre Gardel. Pero, en verdad, Gardel. La biografía va más allá de las vicisitudes y misterios de la vida del cantor, porque aporta un contexto histórico, social, cultural y artístico del Mar del Plata y de Europa, que permite una mejor comprensión de lo vivido por Gardel y sus decisiones. Es este aspecto, el de los contextos, el que confiere un rol sociológico a la obra y, por ende, novedoso en la materia gardeliana. Sigue leyendo

Biblioteca gardeliana 3: Carlos Gardel y su época de García Jiménez. En La opinión de Cabra

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Primera edición:

–GARCÍA JIMÉNEZ, Francisco (1976): Carlos Gardel y su época. Buenos Aires, Corregidor.

La Vida de Carlos Gardel contada por José Razzano (1946) de García Jiménez fue durante muchos años el libro fundamental sobre Gardel, hasta que en los años 70 volvieron a publicarse con mayor frecuencia distintos títulos sobre el cantor, a fin de contrarrestar las primeras publicaciones que defendían el nacimiento en Uruguay. Nada mejor que recuperar uno de los títulos de referencia, porque Carlos Gardel y su época de García Jiménez es, en verdad, el mismo libro que fue «contado» por José Razzano, pero en el que desaparecen (o son asimiladas por García Jiménez) varias de las referencias a sus aportaciones y los datos biográficos sobre su nacimiento e infancia. Evidentemente, por el contrario, no ocurre así con Gardel, en el que se actualizan datos, como la fecha de nacimiento (11 de diciembre de 1890) [1] y desaparecen elementos novelescos que García Jiménez [2] crea por un mayor dramatismo; por ejemplo, en la visita que el dúo hace a Toulouse en 1924 [3], en la Vida contada por Razzano leemos:

[Jean] Toma a éste [Razzano] del brazo y le (sic) lleva a recorrer la añosa y pulcra casita. Se les une pronto doña Berta, subiendo con ellos al piso alto por la crujiente escalera de recios maderos. […]

Doña Berta abre la puerta de una habitación. Hace entrar en ella a Razzano.

–En este cuarto nació Carlos –le dice.

El tío Jean abre los gruesos postigos de una ventana. Razzano se asoma desde allí a la tarde diáfana, al paisaje montañés, al caserío parejo y somnoliento.

Sin embargo, una vez se supo que Carlos Gardel no nació en esa casa, García Jiménez modifica este episodio en 1976:

Se les [Jean y Razzano] une pronto doña Berta, subiendo con ellos al piso alto por la crujiente escalera de recios maderos. […]

Sube Gardel al piso alto. El tío Jean abre los gruesos postigos de una ventana. Gardel se asoma desde allí a la tarde diáfana, al paisaje montañés, al caserío parejo y somnoliento.

Pero esto no es lo habitual, pues, por lo general, se publican capítulos completamente idénticos a los «contados por Razzano».

En resumen, el cambio de protagonismo hacia Gardel, alterando el orden del contenido para ajustarse a cierta cronología del Zorzal y dejando en segundo plano –y fuera de lo narrativo– a Razzano, es la tónica de Carlos Gardel y su época. De él –y de la Vida contada por Razzano, lo mismo da–, posteriormente, otros autores, como Edmundo Eichelbaum o Simón Collier, copiarán partes palabra por palabra en títulos posteriores.

NOTAS:

[1] Razzano siempre manifestó que el año de nacimiento era 1887, como el suyo.

[2] Dudamos de que sea Razzano. Por ejemplo, en el capítulo dedicado al fútbol se indica que Gardel asistió a un partido del Barcelona contra el Real Madrid en el que se decidía el Campeonato de España, lo que no comprobó, porque fue el Barcelona contra la Real Sociedad. Lo dijo el propio Gardel en el diario Crítica en un reportaje del 15 de junio de 1928 (Vid. Hamlet Peluso y Eduardo Visconti, Carlos Gardel y la prensa mundial; Corregidor, 1990, p. 69) y, más tarde, lo contó Rafael Alberti, quien estuvo con el cantor en dicho partido, en sus memorias, que llegaron a Argentina en 1959. Es un error que aparece en la Vida contada por Razzano y que se mantiene en Carlos Gardel y su época.

[3] En Hamlet PELUSO y Eduardo VISCONTI (2014): Carlos Gardel y la prensa después de su muerte (1935-1950), pp. 141-155, se recoge una narración de Raúl Goldstein sobre Gardel publicada en Novela entre julio y octubre de 1936, según el relato de José Razzano, titulada «Historia completa de la vida de Carlos Gardel». Cuando Razzano habla del primer viaje a Europa, de España «se embarcaron en el expreso de Hendaya para cruzar los Pirineos y bajar en París» (p. 148); es decir, no se menciona esta visita a Toulouse.

Santiago Aguilar y Carlos Gardel. El español que supo que el rey del tango era francés. Artículo en El coloquio de los perros

https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/artiacuteculos/santiago-aguilar-y-carlos-gardel-el-espanol-que-supo-que-el-rey-del-tango-era-frances

SANTIAGO AGUILAR Y CARLOS GARDEL. EL ESPAÑOL QUE SUPO QUE EL REY DEL TANGO ERA FRANCÉS

Manuel Guerrero Cabrera

La muerte de Carlos Gardel dio la vuelta al mundo. Lo aparatoso e impactante del accidente en Medellín (Colombia) hizo que la información apareciera en las primeras páginas de la prensa internacional. En la española ocurrió igual, de tal manera que su muerte fue una de las noticias más comentadas del verano de 1935. Por lo general, se difundió la nota de United Press y las últimas comunicaciones que iban llegando de Medellín, como lo relativo al número de fallecidos o el funeral, pero también hubo reescrituras de estas notas, algún lamento por su muerte y artículos en su recuerdo sobre su trayectoria musical y cinematográfica. En estas notas alejadas de la oficial, llama la atención lo relativo a su lugar de origen; por lo general, se indicaba que era argentino e, incluso, concretaban que había nacido en Buenos Aires[1]; por el contrario, otros medios señalaron que era uruguayo, de Montevideo[2] para ser precisos, u optaban por denominarlo rioplatense. Entre todos los nombres que firmaron páginas españolas dedicadas al cantor al poco de fallecer[3], solamente hay uno que habla de su origen francés: se trata del actor, cantante lírico y periodista Santiago Aguilar Oliver (Villanueva de Gállego, Zaragoza, 1899 – Madrid, 1953)[4]. Aguilar fue redactor de la revista de periodicidad semanal Cinegramas, en la que en el número 42, del 30 de junio de 1935, dedicará tres páginas (22-24) de recuerdos de anécdotas vividas con Gardel.

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