Música inusitada: Alfonsina y el mar

Alfonsina Storni fue una poeta argentina que se suicidó tirándose desde una escollera al Mar del Plata en 1938. Treinta y un años después, la gran cantante argentina Mercedes Sosa editaría un álbum titulado Mujeres argentinas en el que encontramos varias joyas. Una de ellas estará dedicada a la Storni: Alfonsina y el mar. Se trata de una zamba, una delicada y literaria zamba que la homenajea, con música de Ariel Ramírez y letra de Félix Luna.
En este título merece destacarse a Félix Luna, quien compuso un bello poema musicado con una primera parte líricamente evocativa de los últimos momentos de Alfonsina y una segunda parte que recoge el último poema, con el título tan significativo de «Voy a dormir» que ella escribió un par de días antes de suicidarse. Veamos cada una:
Alfonsina y el mar
Por la blanda arena que lame el mar
su pequeña huella no vuelve más.
Un sendero solo de pena y silencio llegó
hasta el agua profunda.
Un sendero solo de penas mudas llegó
hasta la espuma.
Sabe Dios qué angustia te acompañó
qué dolores viejos calló tu voz,
para recostarte arrullada en el canto
de las caracolas marinas.
La canción que canta en el fondo oscuro
del mar, la caracola.
Te vas Alfonsina con tu soledad,
¿qué poemas nuevos fuiste a buscar?
Una voz antigua de viento y de sal
te requiebra el alma y la está llevando
y te vas hacia allá como en sueños,
dormida, Alfonsina, vestida de mar.
Cinco sirenitas te llevarán
por caminos de algas y de coral
y fosforescentes caballos marinos harán
una ronda a tu lado;
y los habitantes del agua
van a jugar pronto a tu lado.
Bájame la lámpara un poco más,
déjame que duerma, nodriza, en paz
y si llama él no le digas que estoy,
dile que Alfonsina no vuelve más,
y si llama él no le digas nunca que estoy,
di que me he ido.
Te vas Alfonsina con tu soledad,
¿qué poemas nuevos fuiste a buscar?
Una voz antigua de viento y de sal
te requiebra el alma y la está llevando
y te vas hacia allá como en sueños,
dormida, Alfonsina, vestida de mar.
«Voy a dormir»
Dientes de flores, cofia de rocío,
manos de hierbas, tú, nodriza fina,
tenme prestas las sábanas terrosas
y el edredón de musgos escardados.
Voy a dormir, nodriza mía, acuéstame.
Ponme una lámpara a la cabecera;
una constelación; la que te guste;
todas son buenas; bájala un poquito.
Déjame sola: oyes romper los brotes…
te acuna un pie celeste desde arriba
y un pájaro te traza unos compases
para que olvides… Gracias. Ah, un encargo:
si él llama nuevamente por teléfono
le dices que no insista, que he salido…
Como he comentado, Alfonsina lo escribió un par de días antes de morir y lo envió por correo al diario La Nación, donde aparecieron publicados unos días después de su muerte. Este poema se recrea en la canción Alfonsina y el mar que interpretó como nadie Mercedes Sosa, zamba que es una joya musical.

http://www.youtube.com/watch?v=xqeyyH-PoFs

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